Diversificando o resistiendo? Estudio sobre el proceso de socialización laboral en familias agrícolas en el sur de la provincia del Chaco. (1950-2010)
La decadencia del algodón (1953), transformó a la provincia del Chaco (noroeste de la República Argentina) de una provincia que recibía mano de obra a ser expulsora. (Roze, 2007) Esta situación estuvo marcada por el reemplazo de la fibra natural por artificiales y sintéticas y por la caída de la...
Guardado en:
| Autor principal: | |
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| Formato: | Congreso |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Asociación Latinoamericana de Sociología
2024
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://repositorio.unne.edu.ar/handle/123456789/54755 |
| Aporte de: |
| Sumario: | La decadencia del algodón (1953), transformó a la provincia del Chaco (noroeste de la República
Argentina) de una provincia que recibía mano de obra a ser expulsora. (Roze, 2007) Esta situación
estuvo marcada por el reemplazo de la fibra natural por artificiales y sintéticas y por la caída de la
capacidad adquisitiva del salario, significando la quiebra de la pequeña producción algodonera.
Brodersohn, Slutzky y Valenzuela (2009) hacen hincapié en la imposibilidad de acumular capital en
un sector de productores agrícolas. Refiriéndose a la pequeña producción familiar que continuó con
la producción algodonera, debido a la carencia de posibilidades objetivas para encarar otro tipo de
producción que le demandarían tierra y capital. Es decir, la consecuencia es que las explotaciones
por debajo de las 25 hectáreas de algodón entran en una tendencia progresiva a la descapitalización,
con la consecuente compra de predios o arrendamiento de productores fulminados por la crisis.
Los productores algodoneros que sobrevivieron a esta situación, comenzaron con un proceso de
diversificación aumentando la superficie de otros cultivos no tradicionales. Vendieron algunas maquinarias
fortaleciendo el círculo vicioso y acelerando el proceso de descapitalización y disminuyendo
sus oportunidades de reingresar al mercado.
Además, alquilan las tierras, motivo por el cual la migración hacia centros urbanos se presentan
como la alternativa más atractiva para el desarrollo personal. También “prestan las tierras” para
pastoreo de animales, entre su círculo intimo, con arreglos informales que resultaron en beneficios
económicos a futuros o sosteniendo las redes de contención emocional existente.
Algunos, buscaron distintas estrategias para rearmarse en su condición de trabajadores. Los conceptos
de multiocupación o pluriactividad cobran relevancia en esta etapa caracterizando a miles de
productores con nostalgia de algodoneros.
Aparecen un abanico de situaciones, que los encuentra con la ventaja de saber moverse en escenarios
nuevos, sin peligro de quedar paralizados. Posicionándose en actividades que hasta ese momento
eran consideradas de autoconsumo o marginales. La rentabilidad se corresponde a la iniciativa,
perseverancia y creatividad de quienes las realicen, aunque este proceso es lento en el afianzamiento
de los nuevos rubros. El proceso de socialización laboral pasa por la constante incorporación del
concepto de búsqueda de trabajo o actividad rentable, para “ganarse la vida”. En algunos casos iniciando
actividades como la apicultura y la ladrillería.
Por lo tanto, la actividad laboral en este período se la puede clasificar de esta manera:
1. Trabajadores urbanos asalariados o autónomos.
2. Productores rurales en distintas producciones.
3. Peones rurales asalariados.
En este breve recorrido por la historia laboral de familias, se presentan distintas combinaciones de
situaciones laborales, que representan las relaciones de dependencia e independencia con trabajo
rural y urbano. |
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