La “destrucción” moderna de la experiencia. Dos lecturas desde Benjamin y Agamben
La experiencia es un tema recurrente en la filosofía, sobre todo a partir de la modernidad, donde se impone como cuestión central del discurso filosófico. La experiencia remite entonces a la reflexión sobre las condiciones de posibilidad del conocimiento y al examen auto-conciente acerca de la valid...
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| Autor principal: | |
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| Formato: | Artículo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Universidad Nacional del Nordeste. Facultad de Humanidades
2022
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://repositorio.unne.edu.ar/handle/123456789/49797 |
| Aporte de: |
| Sumario: | La experiencia es un tema recurrente en la filosofía, sobre todo a partir de la modernidad, donde se impone como cuestión central del discurso filosófico. La experiencia remite entonces a la reflexión sobre las condiciones de posibilidad del conocimiento y al examen auto-conciente acerca de la validez de las representaciones de un mundo objetivo. Sin embargo, al mismo tiempo en el que la experiencia es afirmada en tanto que punto de partida y límite del pensamiento y de la razón, la filosofía moderna efectúa una destrucción sistemática de la misma, puesto que, la experiencia de la que se habla a partir de ella, es un conocimiento o una representación: la anticipación abstracta y universal de la experiencia posible bajo los estrictos cánones de la razón científica. De aquella experiencia singular y única que en el pensamiento anterior asumía cada suceso de la vida como un acontecimiento transformador, por el cual, quien tenía una experiencia resultaba enriquecido: “punto de fuga” de la existencia que de ningún modo puede reducirse a conocimiento o a representación formal y vacía; de esa experiencia la modernidad sólo puede hacer una diferencia: el límite incognoscible (noumeno) que deslinda razón de sin razón |
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