La dimensión emocional de la persona en la formación en valores. Un aporte desde el personalismo fenomenológico
El acto de educar no puede evitar la tarea de explicitar nuestras concepciones antropológicas, ya que esto permite revisar de forma permanente nuestras prácticas y fundamentar adecuadamente nuestras decisiones. Uno de los supuestos más comunes que sustentan muchas tareas educativas es la afirmación...
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| Autor principal: | |
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| Formato: | Artículo publishedVersion |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Universidad Católica de Santa Fe
2025
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | https://hdl.handle.net/20.500.14677/1010 |
| Aporte de: |
| Sumario: | El acto de educar no puede evitar la tarea de explicitar nuestras concepciones antropológicas, ya que esto permite revisar de forma permanente nuestras prácticas y fundamentar adecuadamente nuestras decisiones. Uno de los supuestos más comunes que sustentan muchas tareas educativas es la afirmación tácita de la centralidad del intelecto. A pesar de que diversas teorías pedagógicas contemporáneas evidencian la complejidad del ser humano como sujeto de la educación, seguimos enfocando nuestros esfuerzos en alcanzar la objetividad y lo racional como características centrales de una persona educada. Este trabajo se propone recorrer un camino alternativo al de la educación formal logocéntrica, en busca de una concepción verdaderamente integral de la persona entendida como un ser vivo multidimensional. Entre las múltiples dimensiones que conforman a la persona, me detendré en la dimensión emocional, con la intención de proponer una revalorización de las emociones como “puente con la realidad” y, por tanto, como fuente de conocimiento. |
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