Accidente por mordedura de ofidios venenosos

Describir las características del ofidismo por serpientes venenosas de nuestra región; con esencial referencia al accidente bothrópico, comparándolo con otras mordeduras por serpientes. Resaltar los aspectos más relevantes del tratamiento y prevención. Materiales y métodos: Se realizó una búsqued...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Ferrari Usandizaga, María Florencia, Gallo, Viviana, Ghidini, Renata Virginia, Verón, José Oscar, Servin, Roxana Estela
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Nacional del Nordeste. Facultad de Medicina 2020
Materias:
Acceso en línea:http://repositorio.unne.edu.ar/handle/123456789/9121
Aporte de:
Descripción
Sumario:Describir las características del ofidismo por serpientes venenosas de nuestra región; con esencial referencia al accidente bothrópico, comparándolo con otras mordeduras por serpientes. Resaltar los aspectos más relevantes del tratamiento y prevención. Materiales y métodos: Se realizó una búsqueda bibliográfica a partir de buscadores médicos y se consultaron páginas web de organismos oficiales de la salud. En Argentina existen más de 100 especies de serpientes; solo 11 son peligrosas. Los ofidios del género Bothrops, conocidos comúnmente como “yarará”, producen el 98% de los accidentes ofídicos. Su veneno posee 3 acciones fundamentales: Inflamatoria aguda (necrotizante), coagulante y vasculotóxica. Las formas clínicas se clasifican, según gravedad en: leves, moderadas y severas. El tratamiento específico consiste en sueroterapia. La edad o peso no son variables que modifiquen la dosis a suministrar. Debe ser proporcional a la cantidad de veneno inoculado estimado y aplicarse de una sola vez. Las ampollas, de 10 ml. neutralizan desde 25 hasta 40 mg. de veneno, según las partidas. La educación sanitaria adquiere valor fundamental; es primordial difundir consejos preventivos para reducir las probabilidades de ser mordido. El reconocimiento de especies, no es indispensable, ya que las características de las lesiones y su evolución, orientan el diagnóstico y tratamiento específico. Una vez ocurrido el accidente, el reconocimiento de los signos clínicos constituye la base para realizar un tratamiento precoz y adecuado a fin de neutralizar los efectos sistémicos.