Hábitos alimenticios durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio por el virus SARS 2-Covid 19

Introducción: En Argentina, el día 13 de marzo de 2020 se instauró el aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO) por el virus SARS 2- COVID 19, modificando los estilos de vida de la población, especialmente su conducta alimentaria pudiendo desencadenar un desbalance psicosocial, con increme...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: D’Andrea, Camila, Pertile, Lorna Ivanna, Quintana, Noelia Belén, Fagnani, Luciano Nicolás, Gerometta, Rosana
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Privada María Serrana 2025
Materias:
Acceso en línea:http://repositorio.unne.edu.ar/handle/123456789/59093
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Descripción
Sumario:Introducción: En Argentina, el día 13 de marzo de 2020 se instauró el aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO) por el virus SARS 2- COVID 19, modificando los estilos de vida de la población, especialmente su conducta alimentaria pudiendo desencadenar un desbalance psicosocial, con incremento en el consumo de alimentos de baja calidad nutricional y alcohol. En el presente trabajo buscamos caracterizar estos factores en nuestra sociedad. Método: Se realizó un estudio descriptivo, transversal y correlacional con una muestra al azar de mayores de 18 años sin trastornos alimentarios previos conocidos al momento. Se utilizó un cuestionario prediseñado que fue respondido de septiembre a octubre del 2020 por un total de 534 personas (n=534). Resultados: Durante el ASPO, el 73% refirió vivir en familia. Un 97% afirmaron ser omnívoros. Del total, un 48% considera que comió más, aumentando el consumo de comida chatarra en un 59% y un 50% refirió aumentar el consumo de comida saludable. Además, un 70% dice no haber aumentado su consumo de alcohol. Un 51% refiere no haber cambiado sus horarios habituales de alimentación. La ingesta se vio aumentada en un 61% en quienes viven con sus parejas. Conclusión: Quienes aumentaron el consumo de alimentos fueron aquellos que conviven en familia. La mayoría no aumentó su consumo de alcohol y no presentó variaciones en los horarios habituales de comidas.