Características de pacientes con accidente cerebrovascular isquémico internados en el servicio de clínica médica del Hospital Dr. Julio C. Perrando, en el periodo de enero 2017 a enero del 2018

Introducción: En nuestro país, cada año 126.000 habitantes, uno cada nueve, padecen accidente cerebrovascular (ACV), afección causada por la súbita pérdida de irrigación o por el sangrado en el cerebro1. La evidencia revela un aumento relacionado con la aplicación inadecuada de las medidas de preven...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Nieto, Silvia Natalia
Otros Autores: Meza, Angélica Maricel
Formato: Tesis de maestría
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Nacional del Nordeste. Facultad de Medicina 2025
Materias:
Acceso en línea:http://repositorio.unne.edu.ar/handle/123456789/56545
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Descripción
Sumario:Introducción: En nuestro país, cada año 126.000 habitantes, uno cada nueve, padecen accidente cerebrovascular (ACV), afección causada por la súbita pérdida de irrigación o por el sangrado en el cerebro1. La evidencia revela un aumento relacionado con la aplicación inadecuada de las medidas de prevención primaria y secundaria, hábitos y costumbres tanto sedentarias como insalubres, esto sumado al incremento de la población envejecida. Es por ello que el ACV es la segunda causa de muerte y primera de discapacidad en el país. Si bien las causas de producción son diversas, están vinculadas estrechamente a los estilos de vida, hábitos, costumbres y calidad de los mismos. Caracterizar a los pacientes que cursan el evento ACVi (Accidente Cerebrovascular Isquémico) aportara los cuidados necesarios para desarrollar estrategias preventivas y de promoción que sustituyan al tratamiento paliativo y de rehabilitación. Objetivo: Describir las características de los pacientes que sufrieron Accidente Cerebrovascular Isquémico internados en el Servicio de Clínica Médica del Hospital Dr. Julio C. Perrando en el periodo de enero del 2017 a enero del 2018. Método: Descriptivo, Cuantitativo, Observacional y transversal. Esta investigación se llevó a cabo durante un año, con una muestra poblacional de 41 pacientes. La fuente primaria para la recolección de los datos: fue la historia clínica del paciente que cursó ACVi internados en el Servicio de Clínica Médica del Hospital “Dr. Julio C. Perrando” de la Provincia del Chaco. Se empleó un cuestionario estructurado, validado que contenía las variables en estudio, edad, sexo, presión arterial, estado nutricional, tabaquismo y nivel de instrucción. Se cumplieron con los aspectos éticos necesarios para llevar a cabo la investigación junto con el compromiso de confidencialidad de los datos. Discusión: En relación a las variables estudiadas y a la evidencia, para Meza Miranda et al, Canchos, Ruiz Sandoval et al, Bonilla S et al, entre otros, la hipertensión predominó como factor prevalente concordando con la población de estudio. En relación a la edad; Meza Miranda et al, Canchos, Ruiz Sandoval et al, Bonilla S et al, entre otros, denotaron una edad mayor a 69 años, observando una pág. 3 diferencia de menor edad en Bordón y Saldaña y el presente estudio dónde el promedio fue de 40±20. En cuanto al tabaquismo Canchos, expresó que 21% (37) tuvo antecedente el hábito de fumar. En éste punto se considera principalmente la población fumadora del presente estudio que fue del 4%. En relación a la situación nutricional, se tomó como parámetro el IMC, encontrándose: en Meza Miranda et al, Bordón y Saldaña entre el 26 y 37% de los pacientes con Sobrepeso, incrementándose junto con la obesidad en Canchos 48% (88) y en el presente estudio 42% y 56% (41). En ésta característica se visualiza la prevalencia del sobrepeso y la obesidad en el 97% de la muestra estudiada. Sexo: En Meza Miranda et al, y Bordón y Saldaña entre el 54 % y 66% fue de sexo femenino, En Cancho y Bonilla S et al, el sexo masculino primó entre el 50.4% y el 53.4% (94). Luego de analizar las variables, contrastar con la evidencia encontrada se confirma la hipótesis: que más del 30 % de los pacientes que ingresan al servicio de clínica médica presentan más de tres características que indican que tienen mayor riesgo de padecer ACVi. Conclusión: Atento a los objetivos propuestos de describir las características de los pacientes que sufrieron Accidente Cerebrovascular Isquémico en el periodo de enero del 2017 a enero del 2018, se concluye afirmando la hipótesis que más del 30% de los pacientes que ingresaron al servicio de clínica médica del Hospital Dr. Julio C. Perrando presentaron más de tres características que indican que tienen mayor riesgo de padecer ACVi, entre ellos se ubica en primera instancia a la Hipertensión I y II fueron de mayor porcentaje, coincidiendo con la evidencia consultada, no así en relación al rango de edad que fue menor, promedio entre 56 a 65 años, predominando el sexo masculino. En cuanto al nivel de instrucción denotó un alto porcentaje de primaria completa, seguida de primaria incompleta y analfabetos, en cuanto al estado nutricional, estudiada a través del IMC, se observó pacientes obesos y con sobrepeso predominando en ese orden y en tabaquismo, primó la categoría de no fumadores. Los factores de riesgo más comunes son tratables y las características más prevalentes para ACVi, fueron la HTA y el Sobrepeso – obesidad y en un muy bajo porcentaje el tabaquismo. La acumulación de factores de riesgo (FR) potencia la pág. 4 aparición de un ataque cerebral, por lo que su control se convierte en una de las principales medidas de prevención para disminuir la incidencia de ACVi. La edad también llamó mucho la atención ya que la incidencia resultante fue muchos más temprano de lo que la evidencia refiere, esto es un marcador para iniciar tempranamente actividades de prevención en adultos jóvenes (18 – 44 años) y adultos medios (45 a 59 años) según la clasificación de la OMS. Estos resultados motivan a Enfermería y al equipo de salud para la implementación de programas de prevención primaria y secundaria del ACV en el hospital basados en los factores de riesgos y caracterización descrita. Es importante que los pacientes con estos factores de riesgo puedan cambiar estilos de vida y tener buenos hábitos como ser una alimentación saludable, realizar actividad física, reducir el consumo de sal, limitar la ingesta de alcohol y no fumar.