Niveles de Ocratoxina A. en pacientes dializados de la ciudad de Posadas

Las micotoxinas son compuestos químicos tóxicos de bajo peso molecular, producidas por cepas toxigénicas de hongos filamentosos como metabolitos secundarios después de un tiempo de crecimiento activo y en respuesta a estrés metabólico con diferentes propiedades químicas, biológicas y toxicológica...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Velázquez, Ernesto
Otros Autores: Jerke, Gladis
Formato: Tesis de maestría
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Nacional del Nordeste. Facultad de Medicina 2025
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Acceso en línea:http://repositorio.unne.edu.ar/handle/123456789/56528
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Descripción
Sumario:Las micotoxinas son compuestos químicos tóxicos de bajo peso molecular, producidas por cepas toxigénicas de hongos filamentosos como metabolitos secundarios después de un tiempo de crecimiento activo y en respuesta a estrés metabólico con diferentes propiedades químicas, biológicas y toxicológicas. Son contaminantes naturales de los alimentos, por lo que el hombre siempre ha estado expuesto a ellas en su alimentación. Casi todas las micotoxinas son químicamente estables y generalmente resisten el almacenamiento y la descontaminación de las materias primas, como así también el procesamiento de los alimentos, incluyendo la cocción a altas temperaturas, por lo cual es importante optimizar las condiciones de almacenamiento para evitar su producción ya que no se las puede eliminar por completo. La presencia de toxinas fúngicas en los alimentos a niveles superiores a los establecidos, representa un riesgo para la seguridad alimentaria, que puede llevar a intoxicaciones agudas, raras en la actualidad, sin embrago, es la toxicidad producida por exposiciones repetidas a bajas concentraciones las que producen los efectos crónicos más preocupantes. Las micotoxinas son compuestos policetónicos resultantes de la interrupción de la biosíntesis de ácidos grasos de los hongos filamentosos. Los ácidos grasos son metabolitos primarios, utilizados por los hongos como fuente de energía; las micotoxinas en cambio, son metabolitos secundarios que no son necesarios para el desarrollo de aquellos y suelen formarse al final de la fase exponencial o al principio de la estacionaria del crecimiento fúngico. Las micotoxinas tienen estructuras químicas muy variadas: desde compuestos simples de bajo peso molecular a muy complejos, pero por lo general tienen un peso molecular medio. Se conocen alrededor de 400 micotoxinas; las halladas más frecuentes como contaminantes de los alimentos son las aflatoxinas, ocratoxina A, zearalenona, patulina, las fumonisinas y los tricotecenos. Los principales géneros de hongos productores de micotoxinas son Aspergillus, Fusarium, Penicillium y Alternaria. Las ocratoxinas son un grupo de micotoxinas producidos por dos géneros de hongos: Aspergillus y Penicillium. Constituyen un grupo de compuestos derivados de la isocumarina unida a la L--fenilalanina por enlace amida, generalmente vía grupo 7-carboxilo. Existen diferentes tipos de ocratoxinas: ocratoxina A, ocratoxina B, ocratoxina C, 4-hidroxiocratoxina A, 10-hidroxi-ocratoxina A, ocratoxina A hidroquinona, anillo abierto de ocratoxina A y sus derivados no tóxicos, ocratoxina  y ocratoxina . La ocratoxina A (OTA) es la más encontrada como contaminante en los alimentos y la más importante en cuanto a la salud humana. Las especies de hongos productoras de OTA pertenecen a los géneros Aspergillus y Penicillium. Dentro Aspergillus, se los puede dividir en dos grupos morfológicos, los de la sección Circumdati, de los cuales A. ochraceus es la especie productora más importante y los de la sección Nigri, donde se destaca A. carbonarius. En zonas cálidas tropicales y subtropicales, la contaminación de los productos con OTA, además de la debida a A. ochraceus, se suma la debida a A. niger, en nueces, porotos, especias, granos de café verde, frutas secas, maní seco, carne procesada, pescado ahumado y salado, en semillas de oleaginosas, piensos combinados, pasas y café. Se ha aislado Aspergillus niger var aculeatus productor de ocratoxina A en yerba mate compuesta. En regiones frías y templadas, los hongos productores de OTA son Penicillium verrucosum y P. nordicum, estos producen ocratoxina A, a temperaturas de entre 4ºC y 31ºC. Penicillium verrucosum contamina principalmente cereales, mientras que P. nordicum, lo hace en carnes y subproductos y quesos. La OTA se absorbe rápidamente en el tracto gastrointestinal y se elimina con lentitud. Su biodisponibilidad en mamíferos es mayor al 50%. OTA presenta una alta afinidad por las proteínas plasmáticas, se une en un 99%, principalmente a albúmina, siendo la fracción de toxina libre en plasma menor al 0,2 % en todas las especies estudiadas, incluido el hombre La excreción fecal y la urinaria de ocratoxina A son importantes, también se excreta vía biliar y leche materna. Su metabolismo genera derivados hidroxilados y conjugados con glutatión. El principal metabolito es la ocratoxina α que resulta de la hidrólisis del enlace amídico. La principal vía de eliminación es la renal, pero debido a la alta unión a la albúmina plasmática la filtración glomerular es despreciable y se excreta luego, en los túbulos renales. La reabsorción tubular es la responsable de la acumulación de la toxina en estas células. La excreción por leche materna es pequeña, pero adquiere importancia ya que es la única fuente de alimentación del lactante en los primeros meses de vida y continúa siendo importante durante toda la lactancia La contribución de cada ruta en la excreción, depende de la vía de administración, la dosis administrada y la unión a proteínas. Los mecanismos propuestos para explicar la toxicidad de OTA y sus metabolitos son las interacciones específicas en el metabolismo de fenilalanina y emparejamiento con fosfoenolpiruvato carboxiquinasa citosólica, que produce disrupción de la biosíntesis proteica y glucogénesis, como así también interacciones no específicas por la generación de especies reactivas de oxígeno, que produce estrés oxidativo, inhibición de la cadena respiratoria, formación de aductos de ADN, efectos en la apoptosis y transducción de señal y efecto de combinación con otras micotoxinas, sinérgicas o antagónicas. La ocratoxina A tiene un potente efecto nefrotóxico y es, además, hepatotóxica, inmunotóxica, mielotóxica, carcinogénica y teratogénica, afecta también al corazón e interfiere con los factores de la coagulación. La toxicidad varía ampliamente según la vía de administración, la especie animal y el sexo. Los niveles de ocratoxina A en los alimentos son bien conocidos y controlados, pero poco se sabe sobre los niveles en la población, sobre todo pensando que los expertos consideran a las micotoxinas como una de los factores de riesgo crónico alimentarios más importantes. En el desarrollo de este estudio, tomamos una población acotada y específica con una patología en particular: la insuficiencia renal en tratamiento de diálisis, siendo que ocratoxina A tiene como blanco a la unidad funcional del riñón. Por otro lado, respecto a la determinación de OTA, la técnica de referencia requiere de un equipo de cromatografía líquida de alto desempeño (HPLC, por sus siglas en inglés) con detector de fluorescencia, que demanda personal especializado y lejos del alcance de laboratorio de mediana complejidad. La técnica de ELISA adaptada, en cambio, ofrece un método sencillo y rápido al alcance de estos laboratorios como una aproximación para el testeo de OTA. Los objetivos de este estudio fueron, realizar una evaluación de niveles de ocratoxina A en sangre de pacientes dializados de la Ciudad de Posadas, Provincia de Misiones, Argentina, por la técnica de ELISA y conocer los hábitos alimenticios de la población en estudio. Se realizó un estudio experimental prospectivo de corte transversal. La población en estudio consistió en pacientes dializados de dos servicios de diálisis de la ciudad de Posadas de entre 17 y 84 años de edad. La colección de las muestras de sangre de ambos centros se realizó intra diálisis y fueron analizadas usando el kit comercial de ELISA RIDASCREEN®, competitivo. Cada muestra fue sometida a un proceso de extracción líquido-líquido, descripta para suero porcino, adaptada a suero humano. Se procesaron 39 muestras de pacientes de los dos centros de diálisis de la ciudad de Posadas, de ambos sexos: 10 femeninos y 29 masculinos, con edades de entre 17 y 84 años. Todas las muestras de suero analizadas presentaron niveles detectables de OTA, en un intervalo de 0,184 -2,959 ng mL-1 con una mediana de 1,250 ng mL-1 . No se observaron diferencias estadísticas significativas entre los niveles de ocratoxina A y el sexo ni la edad. En tanto que, el 94,9% de los participantes consignaron que consumía semanalmente productos con harina y almidón, arroz y yerba mate, ya sea como mate, mate cocido o tereré, mientras que la totalidad declaró consumir semanalmente fideos, maíz o choclo. No se observaron diferencias estadísticas significativas entre el tipo de alimento consumido y los niveles de ocratoxina A en sangre. Se logró evaluar los niveles de ocratoxina A en pacientes dializados de la ciudad de Posadas. Se pudo conocer los hábitos alimenticios de los pacientes a través de una pequeña encuesta considerando los alimentos más frecuentemente asociados a OTA.