Reparación de piezas museísticas

El Museo de Anatomía II desde hace una década aproximadamente ha pasado de ser un museo propiamente dicho a un museo de estudio, debido a la utilización constante de las piezas por parte de los alumnos y docentes estas han sufrido desgaste y daño constante por su manipulación, esto condiciona a q...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Balbuena, D., Sager, F., Heuer, Fabiana Maria, Monteleone, G., Ledesma, R., Báez, Alejandro Daniel
Formato: Reunión
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Nacional del Nordeste. Facultad de Ciencias Veterinarias 2024
Materias:
Acceso en línea:http://repositorio.unne.edu.ar/handle/123456789/55216
Aporte de:
Descripción
Sumario:El Museo de Anatomía II desde hace una década aproximadamente ha pasado de ser un museo propiamente dicho a un museo de estudio, debido a la utilización constante de las piezas por parte de los alumnos y docentes estas han sufrido desgaste y daño constante por su manipulación, esto condiciona a que se deban preparar piezas constantemente para poder dar respuesta a las necesidades. En la búsqueda de soluciones, nos encontramos con que se cuentan con muchas piezas que por sus características pueden ser reparadas y seguir siendo útiles para fines de estudio, de allí en mas nos propusimos tratar de recuperar la mayor cantidad y diversidad de piezas anatómicas que se pudieran, utilizando distintos métodos que se encontraran a nuestro alcance. El tiempo de preparacion de piezas puede variar de meses a años, la primera por la utilización de formol y posterior secado, la segunda por deshidratación la cual es la técnica mas prolongada, si bien existen otros métodos son estas las que mayormente se utilizan en la cátedra. Los métodos que utilizamos para la recuperación de piezas fueron diversos y con distintos grados de creatividad buscando que el material necesario para poder realizarlo estuviera a nuestro alcance, aplicando diferentes métodos de acuerdo a si los organos eran huecos u órganos compactos. Para los órganos huecos aplicamos parches con tela (lienzo) y posteriormente se le daba forma o endurecía con pergamento o resina si se lo trataba en forma externa, si era de forma interna llegamos a aplicar un refuerzo en órganos tubulares por medio del uso de acetato enrrollado, el cual se lo introducia en la pieza dañada para luego dejar que al desenrrollarse tome su forma y alli proceder a pergarselo. Para los órganos compactos se aplicaron distintas técnicas la mayoria de estas con refuerzos metalicos internos ya sea para dar mayor fijacion o forma de la parte dañada, de allí en mas se lo pegaba con pegamento o silicona y los espacios dañados eran rellenados con pegamento, masilla, porcelana fria o silicona tratando de respetar lo mas posible su forma original. Como resultado obtuvimos piezas mas resistentes y de buena calidad que pueden ser utilizadas por mayor tiempo o hasta que sufra un daño irreparable. Los que han participado en la producción de estas piezas han tomado conciencia del esfuerzo que implica la preparación de las mismas y el tiempo que conlleva realizarlas, la dificultad que representa lograr una reparación exitosa respetando las formas de la pieza original, asi tambien queda de maniesto que a futuro deberemos impulsar cambios en el museo para que dentro del mismo convivan un museo de estudio y un museo de exposición con la finalidad de poder preservar las piezas más antiguas o más importantes y difíciles de preparar para que perduren por mas tiempo.