Comparación de la respuesta al tratamiento de dos tipos de insulinas en un paciente con Diabetes Mellitus

La diabetes mellitus es una enfermedad que se caracteriza por la presencia de hiperglucemia crónica en ayunas (glucemia > 144 mg/dl o 8-12 mmol/l), derivada de una carencia parcial o absoluta de insulina. Es una de las alteraciones endocrinas más frecuentes, afecta a perros mayores o de mediana e...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Smiak, P., Delgado, Marta Beatriz, Maurenzig, Nelson Damián
Formato: Reunión
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Nacional del Nordeste. Facultad de Ciencias Veterinarias 2024
Materias:
Acceso en línea:http://repositorio.unne.edu.ar/handle/123456789/55068
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Descripción
Sumario:La diabetes mellitus es una enfermedad que se caracteriza por la presencia de hiperglucemia crónica en ayunas (glucemia > 144 mg/dl o 8-12 mmol/l), derivada de una carencia parcial o absoluta de insulina. Es una de las alteraciones endocrinas más frecuentes, afecta a perros mayores o de mediana edad, y su prevalencia ha ido aumentando con los años. La mayoría de los perros diabéticos requieren terapia con insulina después del diagnóstico de la enfermedad con el fin de controlar los signos clínicos, prevenir la cetoacidosis y recuperar la calidad de vida. La insulina se encuentra en múltiples formas que difieren en cuanto a su concentración, duración, pureza y costo. Los tipos de insulina comercializados que se suelen utilizar en perros y gatos diabéticos incluyen; insulina de acción intermedia (NPH, lenta) e insulina de acción prolongada (PZI, insulina glargina). Las moléculas de insulina porcina presentan alta homología a la insulina canina, de tal modo que resulta poco antigénica y teóricamente tiene menos probabilidades de inducir la formación de anticuerpos antiinsulina, tras uso prolongado. Normalmente la primera elección al escoger la insulina en perros es la insulina porcina (Caninsulin®). El objetivo de este estudio fue comparar la respuesta al tratamiento de las insulinas porcina Caninsulin® y Glargina Lantus®, en un paciente canino hembra, con diabetes mellitus. Se realizó el tratamiento con insulina Caninsulin® dos veces al día durante 30 días y luego se propuso al tutor del paciente, el uso de insulina Lantus®, como terapia alternativa, durante un período de treinta días más. En el primer y el último día de tratamiento con cada una de las insulinas se realizó la primera toma sanguínea en ayunas realizando la extracción de la muestra de la punta de la oreja, posteriormente se lo alimentó y se realizó un nuevo control a las dos horas y así consecutivamente hasta completar 12 horas. El procedimiento se repitió al mes con Insulina Lantus®. Se observó que el promedio de glucemia con insulina Lantus® fue de 223 mg/dl y el promedio con insulina Caninsulin® fue de 280 mg/dl. La insulina glargina fue bien tolerada en el paciente y mostró una duración más prolongada que la insulina porcina. Administrada por vía subcutánea dos veces al día es un método de tratamiento posible y seguro para perros con diabetes mellitus.