Interacciones agonísticas y orden de jerarquía en bovinos de feedlot

Vivir en grupos tiene beneficios: reducir la probabilidad de ser depredado, aumentar la capacidad de defensa de recursos. Sin embargo, existen desventajas: mayor transmisión de enfermedades, competencia intragrupal por alimento, pareja, etc. La existencia de una jerarquía, con individuos dominant...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Rossner, María Victoria, Rossner, M. B., Koscinczuk, Patricia
Formato: Reunión
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Nacional del Nordeste. Facultad de Ciencias Veterinarias 2024
Materias:
Acceso en línea:http://repositorio.unne.edu.ar/handle/123456789/54959
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Descripción
Sumario:Vivir en grupos tiene beneficios: reducir la probabilidad de ser depredado, aumentar la capacidad de defensa de recursos. Sin embargo, existen desventajas: mayor transmisión de enfermedades, competencia intragrupal por alimento, pareja, etc. La existencia de una jerarquía, con individuos dominantes y subordinados, hace que los costos y beneficios de la vida en grupo no sean similares para todos sus miembros. Las relaciones de dominancia entre individuos se analizan mediante el uso de matrices sociométricas o de interacción, donde se anotan en forma binomial el número de interacciones entre. En cada interacción agresiva, un individuo es registrado como ganador (si agrede o desplaza a otro) o como perdedor (si es desplazado o agredido por otro). En bovinos, este orden se establece en los primeros días luego de agrupar animales, mediante interacciones agonísticas, donde dos animales se enfrentan. Con el objetivo de determinar la estabilidad de las jerarquías establecidas, se evaluaron las interacciones agonísticas en bovinos en corrales de recría. Se agruparon según peso vivo 78 terneros de destete, machos y hembras, en 6 grupos de 13 animales cada uno y fueron alojados en 6 corrales de encierre, de 6 por 12 m. Contaban con comederos lineales de cemento, ubicados al frente de cada corral y bebederos en un lateral. Los grupos se asignaron al azar a dos tratamientos, con 3 repeticiones cada uno. T1: grupos estables, los animales se mantuvieron en el mismo grupo durante todo el periodo de ensayo y T2: grupos inestables, donde un animal de cada grupo fue intercambiado luego del día 15 de ensayo y así hasta el final del mismo. Se realizó la observación de comportamientos durante las primeras 4 semanas de encierre, tres días a la semana, durante 2 horas cada día, totalizando 24 horas de observación. Se registraron las interacciones agonísticas de cada corral, registrando que animal iniciaba y recibía la acción y el resultado de la interacción (ganador/perdedor) en planillas. Además se registró el peso vivo individual al inicio y al final del periodo. La frecuencia total de interacciones dadas y recibidas por cada animal obtenida a través de la sumatoria de las interacciones de todo el periodo de observación, se analizó mediante ANAVA y luego se realizó una correlación de Spearman entre las variables de comportamiento agonístico y peso vivo de los animales. El total de interacciones recibidas por animal fue significativamente mayor para el grupo inestable (media de 7,23 y 11,77 para estables e inestables respectivamente). Sin embargo estos cambios no se vieron reflejados en el peso vivo de los animales, ya que todos los grupos presentaron incrementos de peso similares al final del periodo observado. Si se halló una correlación positiva entre peso vivo final y total de interacciones dadas (Spearman S= 0.39) (p<0,001), es decir aquellos animales que tuvieron mayor peso vivo al final del periodo fueron los que iniciaron las interacciones agonísticas con mayor frecuencia. Esto demuestra que la estabilidad del grupo social afecta el establecimiento de órdenes de jerarquía. No obstante, esta relación no afecta a la ganancia de peso.