Ranas y sapos : naturaleza al servicio del hombre

Desde tiempos inmemorables, las ranas y sapos han sido propios de un papel con un alto grado de simbolismo en diferentes culturas alrededor del mundo. Su representación en el imaginario del hombre ha sabido adquirir valores tan disimiles como la riqueza y la fertilidad por un lado y su asociación...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Cajade, Rodrigo, Fusco, Luciano Sebastián
Formato: Congreso
Lenguaje:Español
Publicado: Instituto de Cultura de la Provincia de Corrientes 2023
Materias:
Acceso en línea:http://repositorio.unne.edu.ar/handle/123456789/51432
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Descripción
Sumario:Desde tiempos inmemorables, las ranas y sapos han sido propios de un papel con un alto grado de simbolismo en diferentes culturas alrededor del mundo. Su representación en el imaginario del hombre ha sabido adquirir valores tan disimiles como la riqueza y la fertilidad por un lado y su asociación con la brujería y el diablo en su lado opuesto. La estigmatización de estos animales a partir de su relación con cuestiones esotéricas asociada a su apariencia general con una piel húmeda y con glándulas que semejan a verrugas ha producido una imagen de desprecio y aprensión negativa generalizada que pareciera haber triunfado por encima de sus simbolismos positivos, al menos en las sociedades occidentales. Sin embargo, lejos de representar tales maléficos significados tanto las ranas como los sapos son y han sido una fuente de numerosos servicios para el beneficio del ser humano. Entonces, ¿por qué la mala reputación resiste en un gran porcentaje de nuestras sociedades? En parte la marcada influencia que poseen los mitos y leyendas que de estos animales, han alimentado una valoración negativa hacia ellos durante generaciones. Pero sin lugar a dudas el desconocimiento generalizado del valor que las ranas y sapos poseen para el ser humano es en gran parte responsable, al menos de no intentar equilibrar la balanza. Muchas veces la gente se pregunta ¿por qué debemos conservar el ambiente?, para algunos, alcanza con significar el valor ético y estético de la naturaleza para responder esta pregunta. Sin embargo, para el común de la sociedad, estos valores no son tan ponderados como aquellos relacionados con el beneficio directo que el hombre puede obtener de la naturaleza. Basta con comparar a nivel global el presupuesto destinado a ciencia básica versus la ciencia aplicada para tener un parámetro de la ponderación de estos valores.