Relaciones materno-filiales durante el juego social en cachorros del perro doméstico canis lupus familiaris

El comportamiento se define como la manera que un individuo tiene de accionar o reaccionar en respuesta a una situación o estímulo. La respuesta conductual se ve influenciada por la genética, ambiente y experiencia previa. Si bien la especie canina posee un patrón conductual propio, la domesti...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Alabarcez, María Nieves
Otros Autores: Koscinczuk, Patricia
Formato: Tesis doctoral
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Nacional del Nordeste. Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura 2023
Materias:
Acceso en línea:http://repositorio.unne.edu.ar/handle/123456789/51229
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Descripción
Sumario:El comportamiento se define como la manera que un individuo tiene de accionar o reaccionar en respuesta a una situación o estímulo. La respuesta conductual se ve influenciada por la genética, ambiente y experiencia previa. Si bien la especie canina posee un patrón conductual propio, la domesticación ha brindado variabilidad genética suficiente como para responder a un amplio rango de ambientes cautiverio, conduciendo hacia diferentes rasgos de personalidad. El desarrollo del comportamiento del perro comprende cuatro periodos: neonatal, de transición, de socialización y juvenil. El periodo de socialización corresponde al periodo sensible del desarrollo, donde se aprenden las habilidades típicas de la especie y se conforma la base de las respuestas conductuales del adulto. En esta especie, el rol materno es fundamental para alcanzar un normal desarrollo cognitivo y conductual en sus crías, ya que enseña al cachorro los códigos sociales de la especie. Por otro lado, el juego constituye uno de los comportamientos más significativos en la vida de los animales y ocurre típicamente entre individuos con-específicos. Se lo considera indicador potencial del estado actual de bienestar, especialmente para especies de cautiverio. Para evaluar el desarrollo conductual de los cachorros durante el periodo de socialización, se utilizó el juego como herramienta de estudio del comportamiento social entre cachorros, según el estado de presencia/ausencia materna y/o de juguetes, considerando variaciones conductuales entre camadas. También se evaluó la relación materno-filial en contexto lúdico, la respuesta de las madres al comportamiento de juego de las crías y el grado de participación materna en el juego. La hipótesis planteada para este estudio fue que, durante el juego social, los cachorros modifican la frecuencia de interacciones hacia los hermanos y objetos durante la presencia materna. Se utilizaron doce hembras caninas adultas (n= 12), con camadas de seis semanas de edad provenientes de hogares familiares, conformadas por 31 hembras y 34 machos (n= 65). Se confeccionó un diseño experimental que incluyó un “etograma de juego” para registrar las actividades de cachorros y madres en contexto lúdico. Se diseñaron 3 sesiones de juego (repeticiones) para cada camada con su madre con una extensión total de 90 minutos. Cada sesión duró aproximadamente 30 minutos, que incluyó a su vez 4 filmaciones de 7 minutos de duración cada uno: se consideró tanto la ausencia/presencia materna como también la ausencia/presencia de juguetes. Las filmaciones se realizaron desde una ventana lateral en una habitación de 8,12 m2 y los juguetes fueron un hueso de cartílago, un pollo masticable de goma y una cuerda. Los videos fueron estudiados desde una computadora, realizando observaciones focales y continuas para cada individuo y las variables se registraron en frecuencia de ocurrencia y duración (segundos). Se efectuó una validación intra e inter-observador mediante el coeficiente de correlación de Spearman. Se efectuó la prueba de Kruskal-Wallis para evaluar diferencias en las respuestas conductuales de cachorros y madres entre las camadas considerando los factores de ausencia/presencia materna y ausencia/presencia de juguetes. Se efectuó la prueba de Friedman para evaluar las diferencias en las respuestas conductuales de cachorros a lo largo de las tres sesiones de filmación. Se consideró una comparación a posteriori de los grupos si las camadas mostraban diferencias significativas para el comportamiento de juego social. Todas las pruebas se ajustaron a un p≤ 0,05. Los cachorros mostraron diferencias significativas entre las camadas (K-W: n= 12; p< 0,01), para las actividades de Jerarquización, Mordidas y Contactos ante la presencia materna. En Ausencia materna, los cachorros efectuaron más Jerarquizaciones, Mordidas y Contactos a sus hermanos en ausencia de juguetes que en presencia de juguetes (p< 0,05). Durante la Presencia materna, los cachorros efectuaron más Jerarquizaciones, Mordidas y Contactos a sus hermanos en ausencia de juguetes que en presencia de juguetes (p< 0,05), y a su vez disminuyeron la frecuencia de todas las actividades frente a la presencia materna (p< 0,01). Además, los cachorros disminuyeron significativamente las frecuencias de todas las actividades a lo largo de las sesiones de filmación (Friedman: p< 0,05). Durante la Participación materna, las madres ignoraron con mayor frecuencia de lo que intervinieron durante el juego social de sus crías, aunque la frecuencia de las intervenciones aumentó con la presencia de juguetes. No mostraron diferencias significativas entre las camadas (K-W: n= 12; p> 0,05) para ninguna de las actividades. Este estudio constituye el primer aporte a la evaluación de las variaciones en la respuesta del comportamiento lúdico entre hermanos de camada del perro doméstico, influenciado por la presencia materna durante el periodo de socialización. La disminución de la frecuencia de actividades ante la presencia materna estaría orientada a evitar sanciones maternas al presenciar actividades de jerarquización y mordidas hacia hermanos, o tal vez exista motivación a dirigir su atención a la madre en demanda de atención y lactación. El ofrecimiento de juguetes motivó la exploración oral y las primeras interacciones de competencia por recursos entre hermanos a la edad temprana de 6 semanas. Efectuar una presentación y rotación adecuada de juguetes de acuerdo a la edad y temperamento del individuo, permitiría mejorar el bienestar de perros de cautiverio. La participación materna en contexto lúdico reveló una relación directa entre el grado de actividades jerárquicas entre cachorros y el grado de participación materna. La variación en la respuesta conductual de los cachorros de acuerdo al estado de presencia materna indicaría que las madres efectivamente actúan como un factor relevante para guiar y conducir el aprendizaje de los cachorros en contexto lúdico durante el periodo de socialización. Asegurar el contacto materno-filial normal entre congéneres, combinado con el asesoramiento a médicos veterinarios, criadores y cuidadores de refugios acerca de normas básicas de conducta canina, de socialización y adiestramiento básico en cachorros al momento del destete, permitirá al cachorro abandonar a sus congéneres de manera natural, para comenzar una nueva etapa de adaptación y apego dentro de su nueva “manada” humana.