Diagnóstico de sustentabilidad en pequeñas explotaciones sojeras del Chaco

En Chaco se conjugan, la importancia económica de la soja con la significación social de las pequeñas empresas, predominantemente familiares. Es objetivo del presen-te trabajo, describir las características de la producción sojera y evaluar el grado de sus-tentabilidad de las pequeñas empresas Chaqu...

Descripción completa

Guardado en:
Detalles Bibliográficos
Autores principales: Gusinsky de Gelman, Susana Paulina, Closas, Antonio Humberto, Cruz, Rosa Teresa, Carbajal, Margarita Carlota, Jerez, Susana Rosa, De Castro, Idalia Gabriela
Formato: Documento de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Económicas 2022
Materias:
Acceso en línea:http://repositorio.unne.edu.ar/handle/123456789/49655
Aporte de:
Descripción
Sumario:En Chaco se conjugan, la importancia económica de la soja con la significación social de las pequeñas empresas, predominantemente familiares. Es objetivo del presen-te trabajo, describir las características de la producción sojera y evaluar el grado de sus-tentabilidad de las pequeñas empresas Chaqueñas. Las decisiones metodológicas defi-nieron un diseño no experimental, observacional, descriptivo, transversal y prospectivo, cuya recolección de datos se implementó con un cuestionario ad hoc. La muestra, inte-grada por 27 participantes, predominantemente de sexo masculino (92.59%) con una edad promedio de 48.70 (DE = 12.91), resultaron escogidos en forma aleatoria de una población seleccionada de manera intencional. Los resultados indican conductas perma-nentes que promueven la protección de los recursos naturales (rotación de cultivo, siembra directa sobre rastrojos, semilla transgénica y monitoreo de plagas). Los valores vinculados a rentabilidad evidencian, la disconformidad del productor con el resultado; la gestión del riesgo climático con seguros agrícolas (29,63%); la comercialización me-diante acopiadores locales y el volumen modal de producción en 2000 kg/ha. Respecto a aceptación social, los agricultores disponen de 120 hectáreas promedio no propias, su familia no vive ni trabaja en el campo y ocupan una persona cada cien hectáreas culti-vadas.