La historia de la arquitectura y los saberes extranjeros

Lo extranjero, lo extraño a un territorio, conlleva el sino de la ignorancia de aquello que es propio de lo territorial. Es esta ignorancia inaugural lo que nos iguala y nos predispone hacia la posibilidad de saber. Dice Ranciére: “Instruir puede, entonces, significar dos cosas exactamente opuest...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Lancelle Scocco, Anna Irene
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Nacional del Nordeste. Facultad de Arquitectura y Urbanismo 2021
Materias:
Acceso en línea:http://repositorio.unne.edu.ar/handle/123456789/30227
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Sumario:Lo extranjero, lo extraño a un territorio, conlleva el sino de la ignorancia de aquello que es propio de lo territorial. Es esta ignorancia inaugural lo que nos iguala y nos predispone hacia la posibilidad de saber. Dice Ranciére: “Instruir puede, entonces, significar dos cosas exactamente opuestas: confirmar una incapacidad en el acto mismo que pre tende reducirla o, a la inversa, forzar una capacidad, que se ignora o se niega, a reconocerse y a desarrollar todas las consecuencias de este reconocimiento(1)” Ranciére insiste sobre este terreno común del que todos partimos y participamos que es la ignorancia. La ignorancia que guarda la potencia del conocer, la ignorancia de los saberes instituidos, de sus trampas y sus estrategias... de sus modos. El presente trabajo pretende poner a consideración una experiencia del conocer que opera en un territorio ignorado: comprender historia de la arquitectura desde otro lugar, desde la exploración en tierras extrañas. Sin embargo, las palabras de Ranciére encierran otras posibilidades de las que la presente es quizá una de las más rudimentaria y literal. Para centrar la intención de esta propuesta retomaremos de nuevo sus palabras: “.. .se trata de saber si un sistema de enseñanza tiene por presupuesto una desigualdad que “reducir” o una igualdad que verificar