De Politica Economica a Economia Politica : Un Enfoque Integrado a la Mitigacion del Cambio Climatico

La implementación del Protocolo de Kyoto, desde el 16 de Febrero del 2005, ha modificado las negociaciones con respecto al cambio climático del actual Protocolo a su respectiva extensión luego del año 2012. El resultado de la décima Conferencia de los Partidos (COP) celebrada en Buenos Aires en Dici...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Assous, Adrien
Formato: Tesis
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad de Belgrano Facultad de Estudios para Graduados 2012
Materias:
Acceso en línea:http://repositorio.ub.edu.ar/handle/123456789/748
Aporte de:Repositorio Institucional - Universidad de Belgrano (UB) de Universidad de Belgrano Ver origen
Descripción
Sumario:La implementación del Protocolo de Kyoto, desde el 16 de Febrero del 2005, ha modificado las negociaciones con respecto al cambio climático del actual Protocolo a su respectiva extensión luego del año 2012. El resultado de la décima Conferencia de los Partidos (COP) celebrada en Buenos Aires en Diciembre del 2004, fue muy pobre debido a las posturas adoptadas por actores claves: los Estados Unidos negándose a la posibilidad de limitar sus emisiones de carbono y el G77 negándose a asumir cualquier tipo de compromiso. Los 38 países participantes del “Anexo I” del Protocolo afrontan ahora un doble desafío: en primer lugar, al haberse comprometido a asumir el costo de la mitigación del cambio climático a la vez que son responsables por una porción decreciente de la emisión de gases (GHG), han optado por una política que potencialmente puede afectar su economía y que a la vez no es suficiente para alcanzar sus objetivos ambientales si otros países no reducen sus emisiones. En segundo lugar, firmar (y ratificar) un acuerdo internacional no constituye garantía alguna de que este acuerdo sea respetado, en cuanto los países firmantes deben resolver el problema de la implementación del Protocolo para el periodo de 2008-2012. Esta posición predominante fue adoptada por una parte minoritaria de países y puede tener varias limitaciones: en primer lugar, es posible que no ayude a reducir las emisiones en varios países ya que ellos pueden asumir los beneficios de los países firmantes sin asumir sus costos (free-riding); en segundo lugar, puede generar una migración de las industrias que generan mayor polución desde los países firmantes hacia los otros, causando una merma en la inversión sin siquiera reducir las emisiones (carbon leakage). En tercer lugar, puede generar un aumento de los bienes y servicios energético-intensivos producidos por los países firmantes, causando una merma en la competitividad respecto de los bienes importados afectando negativamente sus balanzas de pago –y simétricamente produciendo un aumento de la competitividad de los países no firmantes; finalmente, la flexibilidad de los mecanismos propuestos por el Protocolo en nombre de la eficiencia (particularmente la “El Sistema de Comercio de Emisiones” ) pueden generar una transferencia de riqueza desde los países donde la reducción es costosa a aquellos donde es menos costosa, los primeros entonces importando permisos de carbono desde estos últimos países. Más allá de las razones éticas, parecen haber pocos incentivos para formar parte de la coalición de Kyoto ya que esta pareciera tener costos económicos elevados. No obstante, observando más de cerca a los países que conforman la coalición de Kyoto, aquellos que han reducido sus emisiones no han sufrido perjuicio económico alguno hasta el momento. Algunos especialistas incluso afirman que con políticas fiscales apropiadas estos países hasta podrían beneficiarse de las políticas ambientales1. Estos países también tendrían ventajas considerables en el nuevo mercado de las energías limpias. El desafío de la mitigación del cambio climático es doble: es un problema de optimización económica –la minimización de costos políticos- y resolver el problema del free-riding entre los países para producir un bien público. Los intereses divergentes pueden tornar el segundo problema en una negociación entre los países, mientras que la interferencia de actores, tanto globales como locales, puede alterar los resultados de las políticas ambientales y en consecuencia pueden alterar la definición del primer desafío. En este caso, puede ser apropiado entender la encomia global como un sistema de países interactuando entre sí, y considerar los efectos de las políticas ambientales en su totalidad, incluyendo los efectos colaterales de las interacciones entre los países.