Diseño gráfico como acción concientizadora

Hay una idea establecida de que el único fin viable para el diseño gráfico es la publicidad (vender algo); Parece mentira, pero por alguna razón ese parece ser el consenso. Se puede diseñar cualquier cosa, pero no parece tomarse muy en serio a menos que sea producto de un esfuerzo de mercadeo,...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Montalbetti, Nicolás
Otros Autores: Bardelás, Jorge
Formato: Tesis
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad de Belgrano - Facultad de Arquitectura y Urbanismo - Licenciatura en Diseño Gráfico 2015
Materias:
Acceso en línea:http://repositorio.ub.edu.ar/handle/123456789/5215
Aporte de:
Descripción
Sumario:Hay una idea establecida de que el único fin viable para el diseño gráfico es la publicidad (vender algo); Parece mentira, pero por alguna razón ese parece ser el consenso. Se puede diseñar cualquier cosa, pero no parece tomarse muy en serio a menos que sea producto de un esfuerzo de mercadeo, que mueva un producto o marca, que se pueda medir en números.Es como si diseñar cualquier cosa que no tenga que ver con un trabajo publicitario fuera más como jugar a diseñador que otra cosa. Trabajar en una agencia de mercadeo, publicidad o agencia creativa es “cosa seria”. Por supuesto que lo es; la publicidad, el branding y el mercadeo son ejercicios de diseño válidos y respetables. Sin embargo, estas actividades no resumen el valor ni el potencial del diseño gráfico. Son ejecuciones de diseño cuya función se reduce a algo bastante elemental y repetitivo “vender algo”.El diseño gráfico es una herramienta de comunicación que trasciende las necesidades comerciales de una corporación. El diseño gráfico nos permite representar ideas, visualizar conceptos. Es una herramienta que convierte lo abstracto en algo palpable, que abstrae del mundo real para facilitar nuestra comprensión e interacción con él. Educa, facilita e informa.