La distinción tomista entre filosofía y teología ordenada a la plenitud de la sabiduría cristiana

Resumen: Siguiendo a Aristóteles, el Aquinate afirma que la contemplación de las realidades divinas constituye el fin último del hombre (In Boet., pr.1). Ahora bien y durante esta vida, este acto debe corresponder analógicamente con la triple división de la sabiduría, es decir, filosófica, teológica...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Larraguibel Diez, Luis E.
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras 2019
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/4773
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Descripción
Sumario:Resumen: Siguiendo a Aristóteles, el Aquinate afirma que la contemplación de las realidades divinas constituye el fin último del hombre (In Boet., pr.1). Ahora bien y durante esta vida, este acto debe corresponder analógicamente con la triple división de la sabiduría, es decir, filosófica, teológica o infusa. De allí que sea importante subrayar la distinción real que rige a cada sabiduría —particularmente, filosófica y teológica— para evitar el peligro de confundirlas. Repasaremos la opinión de algunos filósofos (Blondel y Maritain) y teólogos (Günther y Frohschammer) que infringieron esta distinción y contrarrestaremos estos errores según la síntesis del gran comentador tomista Santiago Ramírez: la filosofía no se subalterna, sino se subordina indirectamente a la teología. Finalmente, daremos una especial consideración a la naturaleza psicológica y ontológica de la contemplación infusa, sabiduría superior a las dos anteriores, ya que participa estrechamente de la visión beatífica de los santos en el cielo y depende de la moción especial del Espíritu Santo.