Sentido atemporal del tiempo
Eternidad, eternidad y tiempo. Mas para nosotros, tiempo y eternidad; historia y escatología. Porque “[e]n el principio, existía la Palabra, (…) estaba junto a Dios, y (…) era Dios. (…) Todo se hizo por ella (…) [,] luz verdadera que ilumina a todo hombre, (…) pero el mundo no la conoció. Vino a los...
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| Autor principal: | |
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| Formato: | Documento de conferencia |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
2024
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| Acceso en línea: | https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/18807 |
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I33-R139-123456789-188072024-09-20T05:01:48Z Sentido atemporal del tiempo Bentivegna Sáenz, Alejandro ETERNIDAD TIEMPO SER Y TIEMPO DIOS Eternidad, eternidad y tiempo. Mas para nosotros, tiempo y eternidad; historia y escatología. Porque “[e]n el principio, existía la Palabra, (…) estaba junto a Dios, y (…) era Dios. (…) Todo se hizo por ella (…) [,] luz verdadera que ilumina a todo hombre, (…) pero el mundo no la conoció. Vino a los suyos, mas (…) no la recibieron. Pero a todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre”1. Dios es eterno y es la eternidad (S.Th.1,10,2c ad 3)2, y la eternidad, verdadera y propiamente, sólo es de Dios; mas participativamente, lo es también de diversa manera y de distintas cosas (ib. 2 y 3), pero nada, excepto Dios, existe “desde la eternidad”. Pues el ser propiamente compete a Dios (1,13,11). Y todo lo que hay en cualquier criatura de entidad, de bondad y de perfección, todo está en grado eminente en Dios (1,4,2; 6,1 ad 2 y 2.3.4c; 9,1c; 11,3c; 12,2c; 13.2.3.4.5c; 14,6,11c; 25,1c ad 3 y 3c; 26,1c ad 1 y 4; 28,2 ad 3; 29,3c; 49,3c; 75,1 ad 5; 91,1c). La esencia divina es acto puro; la angélica, en cambio, es inteligible en acto, y nuestro entendimiento lo es en potencia solamente (1,25,1c; 87,1c ad 2). En consecuencia, el conocimiento de Dios por la esencia es natural solamente a Dios, a los ángeles, por semejanza, y a nosotros, por un reflejo, es decir, por la especie de los demás entes (1,56,3; 62,4c; 3,9,4c); de manera que la existencia de Dios se puede demostrar de diversos modos (1,2,3); mas sólo por sus efectos, es decir, a posteriori (ib. 1c y 2). 2024-09-19T14:21:51Z 2024-09-19T14:21:51Z 2018 Documento de conferencia https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/18807 spa Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/ application/pdf Semana Tomista: "Historia y Escatología" (43ª: 2018: Buenos Aires) |
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Universidad Católica Argentina |
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Repositorio Institucional de la Universidad Católica Argentina (UCA) |
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Eternidad, eternidad y tiempo. Mas para nosotros, tiempo y eternidad; historia y escatología. Porque “[e]n el principio, existía la Palabra, (…) estaba junto a Dios, y (…) era Dios. (…) Todo se hizo por ella (…) [,] luz verdadera que ilumina a todo hombre, (…) pero el mundo no la conoció. Vino a los suyos, mas (…) no la recibieron. Pero a todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre”1.
Dios es eterno y es la eternidad (S.Th.1,10,2c ad 3)2, y la eternidad, verdadera y propiamente, sólo es de Dios; mas participativamente, lo es también de diversa manera y de distintas cosas (ib. 2 y 3), pero nada, excepto Dios, existe “desde la eternidad”. Pues el ser propiamente compete a Dios (1,13,11). Y todo lo que hay en cualquier criatura de entidad, de bondad y de perfección, todo está en grado eminente en Dios (1,4,2; 6,1 ad 2 y 2.3.4c; 9,1c; 11,3c; 12,2c; 13.2.3.4.5c; 14,6,11c; 25,1c ad 3 y 3c; 26,1c ad 1 y 4; 28,2 ad 3; 29,3c; 49,3c; 75,1 ad 5; 91,1c). La esencia divina es acto puro; la angélica, en cambio, es inteligible en acto, y nuestro entendimiento lo es en potencia solamente (1,25,1c; 87,1c ad 2). En consecuencia, el conocimiento de Dios por la esencia es natural solamente a Dios, a los ángeles, por semejanza, y a nosotros, por un reflejo, es decir, por la especie de los demás entes (1,56,3; 62,4c; 3,9,4c); de manera que la existencia de Dios se puede demostrar de diversos modos (1,2,3); mas sólo por sus efectos, es decir, a posteriori (ib. 1c y 2). |
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