Caín y Abel: vivir en "estado de excepción"

Tradicional y popularmente se ha visto el Génesis 4, 1-16 como la narración en que el malvado Caín asesina al inocente Abel. Es un relato fundante, en el sentido más puro del término; por tanto, es retomado una y otra vez a lo largo de la historia de la literatura. Ya sea para ser estudiado o para s...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Arancet Ruda, María Amelia
Formato: Documento de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras 2024
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/18667
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Descripción
Sumario:Tradicional y popularmente se ha visto el Génesis 4, 1-16 como la narración en que el malvado Caín asesina al inocente Abel. Es un relato fundante, en el sentido más puro del término; por tanto, es retomado una y otra vez a lo largo de la historia de la literatura. Ya sea para ser estudiado o para ser vuelto a narrar. Algunas reformulaciones literarias, directas o indirectas, son Cain: A Mistery, de Lord Byron (1821); Abel Sánchez. Una historia de pasión, de Miguel de Unamuno (1917); Demian. Historia de la juventud de Emil Sinclair, de Herman Hesse (1919); “Milonga de dos hermanos” y “Juan López y John Ward”, de Jorge Luis Borges (1965 y 1985, respectivamente); Caín, última novela de José Saramago (2009); y, en esta ocasión, Terrenal, de Mauricio Kartun (2014), y la cuestión del pellejo, de Mónica Rosenblum (2016), que una vez más realizan el gesto de recoger el guante para hablar sobre, a través y a propósito de Caín y Abel. Vamos a sopesar de qué manera los toman y a considerar cuáles son y cómo funcionan en cada una de estas dos obra sus mecanismos discursivos centrales, desde la neorretórica y desde la gramática.