Estructura y sentido de la filosofía de la religión

Resumen: De una o de otra manera, los hombres han intentado y siguen intentando relacionarse con un ser trascendente, con un ser distinto, en sus condiciones de vida, de todos los seres humanos. Este es un hecho, no una teoría. Hecho que en su descripción esencial debe servir de punto de partida...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Basave Fernández del Valle, Agustín
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras 2023
Materias:
MAL
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/16082
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Descripción
Sumario:Resumen: De una o de otra manera, los hombres han intentado y siguen intentando relacionarse con un ser trascendente, con un ser distinto, en sus condiciones de vida, de todos los seres humanos. Este es un hecho, no una teoría. Hecho que en su descripción esencial debe servir de punto de partida a toda Filosofía de la Religión. Antes de las demostraciones están las mostraciones. Mostremos, pues, fenomenológicamente, el hecho religioso. Hay una actitud vital humana particular, específica, irreductible, que es la actitud del hombre que implora, que dama, que invoca . . . No se trata de una simple actitud teorética sino de una invo cación a un Ser que en un sentido se teme y en otro se desea. Todo rito exterior —signo, al final de cuentas— expresa, ó intenta expresar, un contenido. Cuando • un hombre hace un sacrificio, tiene la presencia, a lo menos intencional, de un Ser personal trascendente, profundamente admirado y temido. Se busca propiciar a ese Ser superior y misterioso, sometiéndosele. Las deficiencias que el hombre encuentra dentro de sí le impelen, razonablemente, a buscar ayuda y dirección en Alguien que está encima de él. La misma ley natural escrita, en el corazón de los hombres es un testimonio de acatamiento. La conciencia nos dice que debemos hacer el bien y evitar el mal. De aquí surge la atracción a ese Ser que por su bondad es amable y que por su poder es temible para los transgresores de su ley.