Ser, entender y acto

Resumen: El acto no puede ser definido, porque es un concepto primero y evidente por sí mismo. Pero podemos tomar conciencia de lo que él es. Significa determinación y perfección. De sí no incluye limitación ni imperfección, pues únicamente dice perfección o acabamiento, sin incluir necesariament...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Derisi, Octavio Nicolás
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras 2022
Materias:
SER
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/14344
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Descripción
Sumario:Resumen: El acto no puede ser definido, porque es un concepto primero y evidente por sí mismo. Pero podemos tomar conciencia de lo que él es. Significa determinación y perfección. De sí no incluye limitación ni imperfección, pues únicamente dice perfección o acabamiento, sin incluir necesariamente el hacerse o llegar a ser. Tampoco excluye la limitación, proveniente del otro principio, que es la potencia. Como el acto, tampoco la potencia es definible, por tratarse de un principio del ser, noción primera, también indefinible. Pero podernos tomar conciencia de lo que ella es: el principio que limita al ser, que lo hace imperfecto y le permite llegar a ser o existir. Mientras el acto es activo y determinante, la potencia es pasiva y determinable, lo receptible o capaz de ser perfeccionado por el acto, al que a su vez limita o restringe. Tanto la finitud como el cambio del ser, sólo se pueden explicar por la intervención de la potencia, que limita al acto —finitud— y que permite a éste acceder a un nuevo acto, con la pérdida del anterior —cambio—. Por la misma razón, el movimiento supone siempre un acto que cambia continuamente, gracias a la estabilidad de la potencia.