2563

La tesis aborda la configuración de la profesión Servicio Social a partir de las transformaciones de la política de asistencia social, la inserción socio-ocupacional y el ejercicio profesional, en la Ciudad de Buenos Aires a mediados del siglo XX. Para esta tarea el corpus documental relevado es con...

Descripción completa

Guardado en:
Detalles Bibliográficos
Autor principal: Riveiro, Laura Mariana
Otros Autores: Oliva, Andrea A.
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Sociales 2021
Materias:
Acceso en línea:http://repositoriouba.sisbi.uba.ar/gsdl/cgi-bin/library.cgi?a=d&c=asopos&d=242058-2563_nul
Aporte de:
id I28-R145-242058-2563_nul
record_format dspace
institution Universidad de Buenos Aires
institution_str I-28
repository_str R-145
collection Repositorio Digital de la Universidad de Buenos Aires (UBA)
language Español
orig_language_str_mv spa
topic Servicios Sociales
Problemas sociales
Política social
Peronismo
Familia
Educación de la mujer
Positivismo
Eugenesia
Cristianismo
Trabajadores sociales
Trabajadores profesionales
spellingShingle Servicios Sociales
Problemas sociales
Política social
Peronismo
Familia
Educación de la mujer
Positivismo
Eugenesia
Cristianismo
Trabajadores sociales
Trabajadores profesionales
Riveiro, Laura Mariana
2563
topic_facet Servicios Sociales
Problemas sociales
Política social
Peronismo
Familia
Educación de la mujer
Positivismo
Eugenesia
Cristianismo
Trabajadores sociales
Trabajadores profesionales
description La tesis aborda la configuración de la profesión Servicio Social a partir de las transformaciones de la política de asistencia social, la inserción socio-ocupacional y el ejercicio profesional, en la Ciudad de Buenos Aires a mediados del siglo XX. Para esta tarea el corpus documental relevado es conformado por registros de congresos y jornadas internacionales, documentos de instituciones vinculadas a la asistencia y Servicio Social, boletines y revistas de los centros de formación y artículos y libros elaborados por los referentes formadores, así como por las propias visitadoras y asistentes sociales.\n Una de las características que presentó la asistencia social en esta fase fue la búsqueda, al menos formalmente, de su centralización y/o coordinación en manos del Estado. Sin embargo, los límites de su concreta efectivización se evidencian en la permanente superposición de ámbitos, áreas y sectores que intervenían en el tratamiento de los “problemas sociales”.\n Dentro de la política asistencial implementada en el primer peronismo, una tensión central que nos interesa señalar es que si bien el gobierno apuntó a la creación de una estructura institucional para jerarquizar y centralizar la asistencia social ‒a través de la Dirección Nacional de Asistencia Social‒ engendró en paralelo la Fundación Eva Perón, con íntima relación económica-política estatal. Esto pone en evidencia que la política asistencial no era un tema circunstancial de su agenda, como tampoco podía quedar “librado” a la burocratización e impersonalidad del aparato estatal, además de la capitalización política diferencial que se podía desarrollar desde cada espacio.\n Al mismo tiempo, una impronta familiarista en la política asistencial del primer peronismo prima. Es decir, no respondió a un fundamento de ciudadanía individual, sino que su acceso estuvo restringido por las características del grupo familiar al que se pertenecía y en definitiva la concretización o alcance del derecho a la asistencia individual/ciudadana quedaba condicionado por el derecho de familia, recargando en este ámbito la responsabilidad por la reproducción final de sus integrantes.\n Esta tendencia se enmarca en el contexto posterior a la Segunda Guerra Mundial, cuando la política familiarista se erigió en defensa de un prototipo de familia nuclear moderna (occidental), es decir, heteronormativa, monógana, permanente, basada en una clara división tradicional de los roles de género y con fines exclusivamente reproductivos. En esta dirección una serie de perspectivas teóricas, ideológicas y religiosas diversas, como el positivismo, la eugenesia y los cristianismos, sumaron sus contribuciones.\n Por otra parte, la expansión de las políticas sociales se tradujo en la ampliación de oportunidades laborales para las asistentes/visitadoras sociales, que lograron ocuparon puestos de trabajo tanto en las instituciones precedentes como en las creadas durante el primer peronismo. Con respecto al campo ocupacional, fue un momento en el que se continuó estructurando y extendiendo la inserción laboral (por ejemplo en el sistema sanitario y judicial), así como se potenciaron nuevas áreas (como educación e industria). Se profundizó el proceso de profesionalización, tanto a través de la búsqueda de delimitar las incumbencias entre visitadoras y asistentes sociales, como en definir el perfil profesional que se aspiraba formar.\n La clasificación de necesidades/usuarios implicaba la elaboración de criterios de selectividad o cobertura por parte de las políticas sociales y para esta tarea se demandaba la intervención del Servicio Social. Se argumentaba que la intervención profesional se vería legitimada socialmente por el manejo de criterios “racionales/ esperables” para la entrega de recursos, aunque también entraba en juego el contacto directo con los usuarios para definir el “merecimiento” de la prestación.\n Otro aspecto que se consolidó a mediados del siglo XX fue la clasificación de los “métodos de intervención”. Para esta tarea, el papel de la Unión Panamericana fue crucial. En este período ya se hablaba del Servicio Social como “ciencia” y “sus métodos” de “caso, grupo y organización de la colectividad/comunidad” se difundían a nivel internacional, lo cual tuvo una pronta acogida local.\n La intervención del Servicio Social estuvo al servicio de conformar y consolidar “la familia”, promoviendo su “estabilidad”, lo cual implicaba la prolongación de la especie humana y la reconstrucción de hogares, cuando era posible, ya sea por el reafianzamiento de la sociedad conyugal o la revinculación de progenitores o parientes con lxs niñxs. Otra de las demandas históricamente asumidas por de lxs asistentes sociales era educar a las mujeres de los sectores subalternizados, por ejemplo, en crianza y economía doméstica, para la apropiada formación de su responsable y el buen gobierno del hogar.\n En síntesis, sostenemos que en el ejercicio profesional de nuestro período de estudio se evidencia la huella profunda que ha dejado el sistema sexual heteronormativo y cómo repercutió el mismo en las actitudes sobre el sexo, los arreglos familiares y las preocupaciones por la maternidad, entre otras cuestiones.
author2 Oliva, Andrea A.
author_facet Oliva, Andrea A.
Riveiro, Laura Mariana
author Riveiro, Laura Mariana
author_sort Riveiro, Laura Mariana
title 2563
title_short 2563
title_full 2563
title_fullStr 2563
title_full_unstemmed 2563
title_sort 2563
publisher Universidad de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Sociales
publishDate 2021
url http://repositoriouba.sisbi.uba.ar/gsdl/cgi-bin/library.cgi?a=d&c=asopos&d=242058-2563_nul
work_keys_str_mv AT riveirolauramariana 2563
AT riveirolauramariana laconfiguraciondelserviciosocialenlaciudaddebuenosairesamediadosdelsigloxx
_version_ 1807326851505324032
spelling I28-R145-242058-2563_nul2024-03-11 2563 Oliva, Andrea A. Acha, Omar 7593303 Ciudad Autónoma de Buenos Aires (autonomus city) Siglo XX Riveiro, Laura Mariana 2021 La tesis aborda la configuración de la profesión Servicio Social a partir de las transformaciones de la política de asistencia social, la inserción socio-ocupacional y el ejercicio profesional, en la Ciudad de Buenos Aires a mediados del siglo XX. Para esta tarea el corpus documental relevado es conformado por registros de congresos y jornadas internacionales, documentos de instituciones vinculadas a la asistencia y Servicio Social, boletines y revistas de los centros de formación y artículos y libros elaborados por los referentes formadores, así como por las propias visitadoras y asistentes sociales.\n Una de las características que presentó la asistencia social en esta fase fue la búsqueda, al menos formalmente, de su centralización y/o coordinación en manos del Estado. Sin embargo, los límites de su concreta efectivización se evidencian en la permanente superposición de ámbitos, áreas y sectores que intervenían en el tratamiento de los “problemas sociales”.\n Dentro de la política asistencial implementada en el primer peronismo, una tensión central que nos interesa señalar es que si bien el gobierno apuntó a la creación de una estructura institucional para jerarquizar y centralizar la asistencia social ‒a través de la Dirección Nacional de Asistencia Social‒ engendró en paralelo la Fundación Eva Perón, con íntima relación económica-política estatal. Esto pone en evidencia que la política asistencial no era un tema circunstancial de su agenda, como tampoco podía quedar “librado” a la burocratización e impersonalidad del aparato estatal, además de la capitalización política diferencial que se podía desarrollar desde cada espacio.\n Al mismo tiempo, una impronta familiarista en la política asistencial del primer peronismo prima. Es decir, no respondió a un fundamento de ciudadanía individual, sino que su acceso estuvo restringido por las características del grupo familiar al que se pertenecía y en definitiva la concretización o alcance del derecho a la asistencia individual/ciudadana quedaba condicionado por el derecho de familia, recargando en este ámbito la responsabilidad por la reproducción final de sus integrantes.\n Esta tendencia se enmarca en el contexto posterior a la Segunda Guerra Mundial, cuando la política familiarista se erigió en defensa de un prototipo de familia nuclear moderna (occidental), es decir, heteronormativa, monógana, permanente, basada en una clara división tradicional de los roles de género y con fines exclusivamente reproductivos. En esta dirección una serie de perspectivas teóricas, ideológicas y religiosas diversas, como el positivismo, la eugenesia y los cristianismos, sumaron sus contribuciones.\n Por otra parte, la expansión de las políticas sociales se tradujo en la ampliación de oportunidades laborales para las asistentes/visitadoras sociales, que lograron ocuparon puestos de trabajo tanto en las instituciones precedentes como en las creadas durante el primer peronismo. Con respecto al campo ocupacional, fue un momento en el que se continuó estructurando y extendiendo la inserción laboral (por ejemplo en el sistema sanitario y judicial), así como se potenciaron nuevas áreas (como educación e industria). Se profundizó el proceso de profesionalización, tanto a través de la búsqueda de delimitar las incumbencias entre visitadoras y asistentes sociales, como en definir el perfil profesional que se aspiraba formar.\n La clasificación de necesidades/usuarios implicaba la elaboración de criterios de selectividad o cobertura por parte de las políticas sociales y para esta tarea se demandaba la intervención del Servicio Social. Se argumentaba que la intervención profesional se vería legitimada socialmente por el manejo de criterios “racionales/ esperables” para la entrega de recursos, aunque también entraba en juego el contacto directo con los usuarios para definir el “merecimiento” de la prestación.\n Otro aspecto que se consolidó a mediados del siglo XX fue la clasificación de los “métodos de intervención”. Para esta tarea, el papel de la Unión Panamericana fue crucial. En este período ya se hablaba del Servicio Social como “ciencia” y “sus métodos” de “caso, grupo y organización de la colectividad/comunidad” se difundían a nivel internacional, lo cual tuvo una pronta acogida local.\n La intervención del Servicio Social estuvo al servicio de conformar y consolidar “la familia”, promoviendo su “estabilidad”, lo cual implicaba la prolongación de la especie humana y la reconstrucción de hogares, cuando era posible, ya sea por el reafianzamiento de la sociedad conyugal o la revinculación de progenitores o parientes con lxs niñxs. Otra de las demandas históricamente asumidas por de lxs asistentes sociales era educar a las mujeres de los sectores subalternizados, por ejemplo, en crianza y economía doméstica, para la apropiada formación de su responsable y el buen gobierno del hogar.\n En síntesis, sostenemos que en el ejercicio profesional de nuestro período de estudio se evidencia la huella profunda que ha dejado el sistema sexual heteronormativo y cómo repercutió el mismo en las actitudes sobre el sexo, los arreglos familiares y las preocupaciones por la maternidad, entre otras cuestiones. Fil: Riveiro, Laura Mariana. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Sociales. Buenos Aires, Argentina application/pdf spa Universidad de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Sociales Servicios Sociales Problemas sociales Política social Peronismo Familia Educación de la mujer Positivismo Eugenesia Cristianismo Trabajadores sociales Trabajadores profesionales La configuración del servicio social en la Ciudad de Buenos Aires a mediados del siglo XX http://repositoriouba.sisbi.uba.ar/gsdl/cgi-bin/library.cgi?a=d&c=asopos&d=242058-2563_nul