Zenón de Eleas y el obispo de Berkeley

La matemática es la ciencia del infinito. Toda su larga historia es la accidentada aventura de este concepto, común a poetas y filósofos, a veces presente y triunfante, a veces reprimido y vencido. Cada vez que el hombre intenta eliminarlo o reducirlo a otros conceptos, se remueven los fundamentos d...

Descripción completa

Guardado en:
Detalles Bibliográficos
Autor principal: Babini, José
Formato: Artículo publishedVersion
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Nacional del Litoral 2019
Materias:
51
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11185/3013
Aporte de:
Descripción
Sumario:La matemática es la ciencia del infinito. Toda su larga historia es la accidentada aventura de este concepto, común a poetas y filósofos, a veces presente y triunfante, a veces reprimido y vencido. Cada vez que el hombre intenta eliminarlo o reducirlo a otros conceptos, se remueven los fundamentos de la matemática, sobrevienen las «crisis», después de las cuales la ciencia parece resurgir purificada, desinfinitizada, hasta que el infinito, como los genios malos de las fábulas, reaparece con otro disfraz. En este ensayo, a la manera de Spengler, compararemos dos de esas crisis producidas en la Antigüedad y en Occidente, bajo los signos culturales apolíneo y fáustico.