Megainvertebrados del jurásico y su importancia geobiológica

La provincia del Neuquén constituye un ámbito clave para el estudio del Mesozoico argentino, y en particular de los depósitos fosilíferos del Jurásico marino. Las sucesivas variaciones en el nivel del mar, el aporte sedimentario y la extensión de la plataforma continental dieron lugar a una gran var...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Riccardi, Alberto C., Damborenea, Susana E., Manceñido, Miguel O., Leanza, Héctor A.
Otros Autores: Arregui, Carlos (ed.)
Formato: parte de libro bookPart acceptedVersion
Lenguaje:Español
Publicado: Asociación Geológica Argentina 2011
Materias:
Acceso en línea:http://rdi.uncoma.edu.ar/handle/uncomaid/18042
Aporte de:
Descripción
Sumario:La provincia del Neuquén constituye un ámbito clave para el estudio del Mesozoico argentino, y en particular de los depósitos fosilíferos del Jurásico marino. Las sucesivas variaciones en el nivel del mar, el aporte sedimentario y la extensión de la plataforma continental dieron lugar a una gran variedad de ambientes y, en general, contribuyeron a la diversidad orgánica. Esto y un marco tectónico apropiado favorecieron una buena preservación del material paleontológico, que se halla principalmente representado en una serie de unidades litoestratigráficas marinas aflorantes en diferentes localidades, desde la región del volcán Domuyo al norte hasta las cercanías de Piedra del Águila al sur. La correspondencia cronológica entre localidades representativas de estas faunas y la distribución de las principales facies reconocidas en la provincia se muestra en una serie seleccionada de mapas. La cantidad, diversidad y significación estratigráfica de los taxones de cefalópodos, bivalvos y braquiópodos han permitido elaborar una serie de zonaciones para el intervalo Pliensbachiano-Tithoniano, que en la mayor parte de los casos se correlacionan de la manera más precisa posible con la escala estándar internacional. Entre los cefalópodos se destacan los amonites, que han brindado la mayor resolución bioestratigráfica, con 32 unidades reconocidas en la provincia, seguidos por los bivalvos y los braquiópodos, con 12 y 13 unidades respectivamente. Otros grupos de invertebrados presentes incluyen gastrópodos, cnidarios, poríferos, anélidos y equinodermos. Se destacan las aplicaciones que este conocimiento ha aportado a diversas cuestiones de interés geológico regional, paleoambiental, biológico-evolutivo y paleobiogeográfico.