El bondi llegó a Finisterre
El disco <i>Último bondi a Finisterre</i> de Los Redondos se publicó en 1998 y cobró dimensiones grandilocuentes a partir de su presentación en el Estadio de Racing Club, durante los días 18 y 19 de diciembre de ese mismo año. Sin lugar a dudas, es el material que marcó un quiebre en la...
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| Autor principal: | |
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| Formato: | Articulo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
2017
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/69225 http://www.agenciapacourondo.com.ar/cultura/el-bondi-llego-finisterre |
| Aporte de: |
| Sumario: | El disco <i>Último bondi a Finisterre</i> de Los Redondos se publicó en 1998 y cobró dimensiones grandilocuentes a partir de su presentación en el Estadio de Racing Club, durante los días 18 y 19 de diciembre de ese mismo año. Sin lugar a dudas, es el material que marcó un quiebre en la estética sonora de la banda y es una obra que no tiene hits de alta rotación —”Gualicho” suele ser el más renombrado— ni un consenso masivo entre los ricoteros, la crítica o la prensa especializada. Desde ya, es una obra difícil de abordar que sobrepasa su contexto de producción y propone una esencia futurista. Por esta razón, sirve puntualizar en la vigencia que tiene el disco hoy porque echa por tierra los análisis apresurados que tuvo en su momento y permite pensarlo más allá de los rótulos de pretensión que le incluyeron. Siguiendo esta línea, las líricas del Indio Solari y Skay Beilinson presentes en el trabajo no plantean sólo una ética de ciencia ficción o de narrativa fantasiosa, también diseñan un hilo para retomar y abordar en algún momento. De esta manera, si se considera que el futuro llegó hace rato, <i>Último bondi a Finisterre</i> establece un modo de comunicarse con nuestros días, pensándolo como un porvenir desvencijado, de continuidad performativa, simulada y neoliberal. |
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