Locuras del cuerpo

Se plantea una línea de trabajo que interroga las incidencias del cuerpo en las locuras. El fundamento de esto es que una vía para una mayor aproximación a la noción de locura en la enseñanza de J. Lacan es la de ampliar la investigación acerca de esta implicación del cuerpo, en tanto es un elemento...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Leibson, Leonardo
Formato: Objeto de conferencia Resumen
Lenguaje:Español
Publicado: 2011
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/51399
Aporte de:SEDICI (UNLP) de Universidad Nacional de La Plata Ver origen
Descripción
Sumario:Se plantea una línea de trabajo que interroga las incidencias del cuerpo en las locuras. El fundamento de esto es que una vía para una mayor aproximación a la noción de locura en la enseñanza de J. Lacan es la de ampliar la investigación acerca de esta implicación del cuerpo, en tanto es un elemento clínico fundamental en la definición misma de locura. Tomaremos en cuenta en el presente trabajo la articulación entre imaginario, cuerpo y locura, por una parte, y luego la importancia del cuerpo en el planteo transferencial. La vinculación del registro imaginario con la locura está presente desde los inicios en la enseñanza de Lacan. Daremos algunas referencias como aproximación al tema. Cuando Lacan indica que el loco “lo que experimenta como ley de su corazón no es más que la imagen invertida, tanto como virtual, de ese mismo ser”, vemos en esa imagen invertida que se desconoce, no sólo una referencia al espejo sino también al desconocimiento de la función de la palabra en tanto el emisor recibe del Otro su propio mensaje en forma invertida. Ambas vertientes del desconocimiento sostienen la creencia en lo que es. Destacamos que la locura se presenta como un efecto del desconocimiento propio de la dialéctica de lo imaginario que se desarrolla en el estadio del espejo. Este desconocimiento implica la creencia en el yo, lo cual es definido por Lacan como la esencia de la locura, al menos en su aspecto estructural. Dice Lacan: “Que el sujeto acabe por creer en el yo es, como tal, una locura”.