"Si este no es el pueblo, ¿el pueblo dónde está?": Radiografía de la identidad cacerolera
En este texto buscaremos analizar algunas de las características de lo que denominamos “subjetividad cacerolera”. A partir de ella, nos interesa pensar su constitución como sujeto político a través del significante “pueblo”, su forma de intervenir en el espacio público (para ello desarrollaremos el...
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| Autor principal: | |
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| Formato: | Articulo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
2015
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/48158 http://perio.unlp.edu.ar/ojs/index.php/question/article/view/2422 |
| Aporte de: |
| Sumario: | En este texto buscaremos analizar algunas de las características de lo que denominamos “subjetividad cacerolera”. A partir de ella, nos interesa pensar su constitución como sujeto político a través del significante “pueblo”, su forma de intervenir en el espacio público (para ello desarrollaremos el lugar de enunciación “antipatía política”) y la manera en la que construyó discursivamente su identidad. En términos teóricos acudiremos a los aportes de Stuart Hall, Sergio Caletti y Ernesto Laclau y los autores que ellos retomaron para abordar la cuestión de la “identidad” y la “subjetividad”.
Sostenemos que la conformación de la “subjetividad cacerolera” se sostuvo en una constante relación antagónica en la que el “nosotros” se construyó a partir de una respuesta a un “ellos”.
Así se distanció de otras formas de intervención en el espacio público como puede ser la militancia tradicional.
A su vez durante el 8N y el 18A la “subjetividad cacerolera” buscó definirse como “pueblo”.
Creemos que para ello recurrió a un juego dialógico en el que todas sus características se definieron por oposición al pueblo “Nacional y Popular”. De ahí que identificaremos a este pueblo con el nombre de “nosotros también somos pueblo”, significante extraído de los decires de los propios manifestantes. En este artículo, trataremos de describir dicho procedimiento y ver cómo este dialogó con la oposición política, por un lado, y con el “enemigo” (El Kirchnerismo), por el otro.
Finalmente analizaremos cómo la construcción de un “nosotros” implica también una forma determinada de asumir la práctica política. |
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