Moda y nacionalismo en <i>Teresa</i> de Rosa Chacel

Rosa Chacel empieza su novela <i>Teresa</i> –biografía ficcionalizada de Teresa Mancha, la amante de Espronceda– evocando una de las pocas anécdotas que se conocen de ella, aparte del “Canto a Teresa”: el poeta y sus amigos ven, en un hotel parisino, un par de zapatos diminutos a la puer...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor principal: Pozzi, Gabriela
Formato: Objeto de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: 2011
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/31830
http://congresoespanyola.fahce.unlp.edu.ar/actas-ii-2011/volumen-iii/III13Pozzi.pdf/view
Aporte de:SEDICI (UNLP) de Universidad Nacional de La Plata Ver origen
Descripción
Sumario:Rosa Chacel empieza su novela <i>Teresa</i> –biografía ficcionalizada de Teresa Mancha, la amante de Espronceda– evocando una de las pocas anécdotas que se conocen de ella, aparte del “Canto a Teresa”: el poeta y sus amigos ven, en un hotel parisino, un par de zapatos diminutos a la puerta de una habitación, y comentan que solo pueden pertenecer a una española. Ya desde el principio de la novela, entonces, se subraya la relación entre la identidad nacional de una mujer y la vestimenta que le cubre el cuerpo. De hecho, la ropa de Teresa funcionará por un lado para ensalzar su belleza española y ayudarla a triunfar en los salones parisinos, y por el otro la marcará como extranjera en Madrid al regresar del exilio. Teresa, producto del cruce entre la cultura española y la sofisticación extranjera, provoca recelo entre los burgueses madrileños que se mantienen a distancia y la aíslan. Al resistir la disciplina normalizadora –en términos foucaultianos–, su indumentaria es, de hecho, signo de su rebeldía moral y, al mismo tiempo, recuerdo del retraso cultural del país, y por ende, amenazadora del orden social.