Anti-factualismo: en busca de un criterio de diferenciación
Uno de los problemas que más han interesado a los filósofos de diferentes áreas ha sido la distinción entre normatividad y facticidad. El traslado de esta pregunta al campo de la filosofía del lenguaje, determinada por el giro lingüístico, nos ha llevado a interesarnos por las diferencias entre orac...
Guardado en:
| Autor principal: | |
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| Formato: | Objeto de conferencia |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
2004
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/17590 http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.81/ev.81.pdf |
| Aporte de: |
| Sumario: | Uno de los problemas que más han interesado a los filósofos de diferentes áreas ha sido la distinción entre normatividad y facticidad. El traslado de esta pregunta al campo de la filosofía del lenguaje, determinada por el giro lingüístico, nos ha llevado a interesarnos por las diferencias entre oraciones o juicios normativos –esto es, aquellas que incluyen expresiones como “debe”, “correcto”, “bueno”, etc.- y oraciones o juicios fácticos, entendidos generalmente como aquellos que describen la realidad extralingüística.
Una de las posiciones para los interesados en esta cuestión es el antifactualismo: esta postura o familia de posturas presupone que hay una división interesante a realizarse entre las oraciones o usos de expresiones lingüísticas que nos hablan del mundo (las oraciones fácticas, o los usos fácticos del lenguaje) y aquellas con las que hacemos otra cosa, las oraciones prescriptivas o normativas. Estas oraciones, a diferencia de las primeras, pueden definirse por la negativa: son oraciones no fácticas, en tanto no hay hechos normativos en el mundo que determinen una única respuesta a la pregunta por la bondad o corrección de las acciones humanas. Cuando emitimos una de estas oraciones no estamos describiendo el mundo, estamos haciendo otra cosa. |
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