"Mujeres salvajes" en la lucha por el sufragio femenino: Inglaterra, principios del siglo XX

La campaña organizada por las suffragettes Una de las formas en que la unión entre el discurso y la acción se hace más patente es en la práctica de pintar frases en diversos lugares considerados claves: recintos parlamentarios, espacios de reuniones políticas, campos de golf, etc. Allí también se ob...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Ardanaz, Eleonora, Lazzari, Virginia, Rayes, Mariela
Formato: Objeto de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: 2011
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/114734
http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.4878/ev.4878.pdf
Aporte de:SEDICI (UNLP) de Universidad Nacional de La Plata Ver origen
Descripción
Sumario:La campaña organizada por las suffragettes Una de las formas en que la unión entre el discurso y la acción se hace más patente es en la práctica de pintar frases en diversos lugares considerados claves: recintos parlamentarios, espacios de reuniones políticas, campos de golf, etc. Allí también se observa el uso de un vocabulario que permanentemente remite a consideraciones constitucionales, como la Carta de Derechos de 1689. Para algunos autores la utilización de este lenguaje constitucional las conecta con una larga tradición de protesta radical -con el objetivo de lograr el voto femenino en igualdad de condiciones con los hombres- muestra un gradual crecimiento de estrategias violentas, que tienen como blanco a los líderes políticos, a la propiedad privada y, en un sentido más amplio, a los emblemas del orden burgués. A sí resultan dañadas, entre otras, obras de arte, buzones, cables del telégrafo, cristales de comercios y edificios públicos e incendiadas algunas estaciones de ferrocarril. De este modo, las militantes se radicalizan y se transforman en elementos peligrosos, en primera instancia, para el Estado y, en general, para un orden social que descansa sobre la creencia de que a hombres y mujeres les corresponden esferas de acción y roles diferenciados y jerarquizados en función de una supuesta naturaleza física y psíquica desigual. Estas acciones, que de por sí constituyen apelaciones políticas, van acompañadas de discursos que reafirman este carácter. A sí pues, la irrupción de estas mujeres en un espacio vedado y la forma que adopta dicha aparición, se constituyen en la herramienta principal del movimiento. La visibilidad no sólo las muestra sino que las hace formar parte del mundo de lo público haciendo de ellas sujetos perceptores y objetos percibidos. En 1908 la defensa que la propia Christabel Pankhurst realiza ante el tribunal por los disturbios originados en la Cámara de los Comunes, sigue ese nexo entre tradición radical y el movimiento que lidera: “El conjunto de nuestras libertades ha sido ganado por acciones como las nuestras", declaró, "solo que de un tipo mucho más violento... la Carta Magna en sí misma fue conquistada por la amenaza de un quebrantamiento de la paz" (Harrison, 1982). Si bien se trata de un movimiento político, las integrantes de la W SPU no subordinan su proyecto a la voluntad de ningún partido. De hecho fueron las reiteradas desilusiones que obtuvieron de las alianzas con el partido liberal y laborista las que las llevan a generar un nuevo rumbo, diferenciándose de lo que las suffragettes denominan “viejos” movimientos sufragistas. Esta ruptura con lo anterior se evidencian en las palabras de Emmeline Pankhurst: “Teníamos que elegir entre dos alternativas. El argumento ya estaba. Por lo tanto o bien se tenía que renunciar por completo a la agitación, como prácticamente lo habían hecho las sufragistas de los años ochenta, o de lo contrario debíamos actuar y seguir actuando, hasta que el egoísmo y la obstinación del Gobierno fuera desarmado” (1914:116). Esta ponencia tiene como objetivo centrarse en ese uso normativo, tanto del discurso como de las prácticas, insertas en una serie de “procedimientos de poder” (Foucault, 2010: 32-33), develando un sistema de significados que les da homogeneidad y coherencia, puesto en funcionamiento en la Inglaterra de principios de siglo XX . El fin de tal serie de procedimientos es descalificar a las suffragettes y sus reclamos para reinsertarlas en los roles sociales y sexuales establecidos y considerados legítimos.