La crisis financiera internacional y su impacto en las economías emergentes y en desarrollo

Entre el año 2003 y el año 2007, los países en desarrollo experimentaron un gran auge económico, creciendo a una tasa del 7 por ciento anual. El auge fue impulsado por una mezcla de cuatro ingredientes que prevalecían en los mercados globales: financiamiento excepcional, los altos precios de los pro...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Fernández, Pamela N.
Otros Autores: López, Mario
Formato: informe técnico report
Lenguaje:Español
Publicado: Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas 2011
Materias:
Acceso en línea:http://bibliotecadigital.uda.edu.ar/478
Aporte de:Biblioteca Digital de la Universidad del Aconcagua (UDA) de Universidad del Aconcagua - Mendoza Ver origen
Descripción
Sumario:Entre el año 2003 y el año 2007, los países en desarrollo experimentaron un gran auge económico, creciendo a una tasa del 7 por ciento anual. El auge fue impulsado por una mezcla de cuatro ingredientes que prevalecían en los mercados globales: financiamiento excepcional, los altos precios de los productos básicos y, para un número significativo de países, grandes flujos de remesas. A partir del el colapso de Lehman Brothers, en septiembre de 2008, estas condiciones han sido reemplazadas por los efectos de la crisis financiera que estalló a mediados de 2007 en Estados Unidos, y que se ha convertido en la peor crisis financiera global y la peor recesión desde la Gran Depresión. En la primera etapa de la crisis (entre agosto de 2007 y septiembre de 2008), los países en desarrollo lograron, en gran medida, aislar sus economías de los acontecimientos provenientes de los países desarrollados, en los que se centraba la crisis. De manera previsible, la globalización contribuyó a que los efectos de la crisis se extendieran a los mercados emergentes, especialmente en la segunda mitad del año 2008. Los países en desarrollo fueron golpeados por la disminución del comercio, la pérdida de confianza de los inversores y la subsecuente reducción de la inversión, una caída en el valor de las remesas, y un crecimiento mucho más reducido o la contracción del mismo en muchos casos. Los flujos de ayuda pueden sufrieron debido a la crisis. El objetivo de este trabajo es establecer las estimaciones del costo y los efectos de la crisis financiera mundial en los países emergentes y en desarrollo, brindando un panorama de lo ocurrido desde el año 2007 hasta la actualidad. El trabajo se encuentra dividido en tres partes. En la primera, se expone el impacto de lo ocurrido en los países en desarrollo durante los años 2008-2009. En la segunda, el impacto en los principales indicadores macroeconómicos: producción, exportaciones, remesas y flujos de ayuda y de capital hacia fines de 2010. La tercera parte se enfoca en los efectos de la crisis sobre Argentina.