| Notas: | Garantizar la calidad de la formación y de la capacitación docente constituye una obligación del Estado para cumplir con el derecho a una buena educación, de la que deben gozar los jóvenes y los niños de cualquier territorio y sector social. La tarea no parece sencilla cuando los vertiginosos cambios del mundo contemporáneo y la velocidad a la que se desarrolla el nuevo conocimiento obligan a maestros y profesores a una carrera por la actualización de sus saberes que podría sospecharse perdida de antemano. Funcionarios, profesores, directivos, capacitadores y estudiantes analizan la cuestión, inmersos en un contexto social donde el trabajo pedagógico cada vez es más complejo. |