Comedor emocional: las emociones en pacientes mayores de 18 años, de consultorios externos de nutrición de la localidad de Benavidez

Introducción: La alimentación emocional, definida como el consumo de alimentos en respuesta a emociones más que al hambre física, es un factor relevante en el desarrollo del sobrepeso y la obesidad. Emociones como el estrés, la ansiedad y la tristeza llevan al consumo de alimentos densos en...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: García Sanabria, María Carolina
Formato: Tesis
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad ISALUD 2025
Materias:
Acceso en línea:http://repositorio.isalud.edu.ar/xmlui/handle/123456789/3020
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Descripción
Sumario:Introducción: La alimentación emocional, definida como el consumo de alimentos en respuesta a emociones más que al hambre física, es un factor relevante en el desarrollo del sobrepeso y la obesidad. Emociones como el estrés, la ansiedad y la tristeza llevan al consumo de alimentos densos en calorías, afectando la salud física. Dada la creciente prevalencia de la obesidad, resulta crucial entender cómo las emociones influyen en la conducta alimentaria para diseñar estrategias de intervención más efectivas. Objetivos: Analizar cómo las emociones impactan la conducta alimentaria en pacientes mayores de 18 años con sobrepeso y obesidad que asisten a consultas externas en Benavidez. Determinar cómo las características emocionales de la alimentación contribuyen al sobrepeso y la obesidad, brindando información útil a los profesionales de la salud. Metodología: Se realizó un estudio observacional descriptivo de corte transversal con 46 participantes. Se utilizó el Cuestionario de Alimentación Emocional (EEQ) y se reconocieron datos antropométricos para analizar las relaciones entre las emociones y las elecciones alimentarias. Resultados: El 72,1% de los participantes fueron mujeres y el 27,9% hombres, predominando los mayores de 50 años (41,9%). Un 55% respondió emocionalmente frente a la alimentación, un 13% muy emocional, un 26% poco emocional y un 6% nada emocional. Entre los comedores emocionales, el 47% presentó peso normal, mientras que el 53% padecía sobrepeso u obesidad. Conclusión: La relación entre emociones y conducta alimentaria evidencia la necesidad de incluir estrategias de regulación emocional en el manejo del sobrepeso y la obesidad. Un enfoque multidimensional que combine intervenciones psicológicas y nutricionales podría mejorar la prevención y el tratamiento, promoviendo una mejor calidad de vida en estos pacientes.