Economía del SXXI desde la óptima de Milton Friedman

Tras varios años de fuerte acumulación de deuda por parte de las familias norteamericanas, facilitada por el contexto en Estados Unidos (bajas tasas de interés, bajos salarios, menores restricciones crediticias y mayor innovación financiera e hipotecaria), se dio una fuerte apreciación de los a...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Groszman, Matías Alan
Otros Autores: Universidad Torcuato Di Tella
Formato: Tesis de maestría acceptedVersion
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Torcuato Di Tella 2017
Materias:
Acceso en línea:http://repositorio.utdt.edu/handle/utdt/6606
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Descripción
Sumario:Tras varios años de fuerte acumulación de deuda por parte de las familias norteamericanas, facilitada por el contexto en Estados Unidos (bajas tasas de interés, bajos salarios, menores restricciones crediticias y mayor innovación financiera e hipotecaria), se dio una fuerte apreciación de los activos de las familias, generándose una burbuja inmobiliaria, la cual luego explotó provocando un considerable retroceso. Dicho aumento transitorio en el ingreso permanente de las familias previo a la explosión de la burbuja inmobiliaria, mediante efecto riqueza mantuvo creciente el consumo del país, teniendo en cuenta que los salarios dejaron de crecer. La primer parte del presente trabajo describe cómo se generó el contexto de Estados Unidos que facilitó la situación recientemente descripta, para ver si la Hipótesis del Ingreso Permanente de Milton Friedman puede usarse como explicación. En la segunda parte del trabajo, se busca una explicación para el período post-crisis financiera, hasta los días que vivimos en el presente. Tras la crisis, el nivel de consumo de la economía se ralentizó, mientras el valor de los activos, si bien sufrieron un golpe duro al principio, retomaron su senda, apreciándose a niveles similares previos a la crisis. La teoría cuantitativa del dinero, en este sentido es utilizada para mostrar que el nivel de consumo fue afectado principalmente por los altos niveles de deuda que todavía mantienen las familias estadounidenses. El extraordinario aumento de la oferta monetaria fue a parar principalmente al balance de los bancos, sin estos exitosamente poder transmitirlo a la sociedad productiva.