Cuando la inflamación oral llega al cerebro: vínculo entre periodontitis y accidente cerebrovascular

La presente revisión crítica tiene como objetivo analizar las posibles asociaciones entre las patologías de la cavidad bucal y el desarrollo o agravamiento de enfermedades sistémicas de gran relevancia, como los accidentes cerebrovasculares (ACV). En los últimos años, la evidencia científica ha dem...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Zorzi Ferreiro, Delfina
Otros Autores: Ayassa, Felipe
Formato: Tesis de grado Trabajo final de grado acceptedVersion
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Católica de Córdoba 2025
Materias:
Acceso en línea:http://pa.bibdigital.ucc.edu.ar/5032/1/pdf24_merged%20%2810%29.pdf
Aporte de:
Descripción
Sumario:La presente revisión crítica tiene como objetivo analizar las posibles asociaciones entre las patologías de la cavidad bucal y el desarrollo o agravamiento de enfermedades sistémicas de gran relevancia, como los accidentes cerebrovasculares (ACV). En los últimos años, la evidencia científica ha demostrado que la salud oral y sistémica están estrechamente relacionadas, es decir, que se ha podido demostrar que los procesos infecciosos e inflamatorios de origen bucal pueden influir negativamente en distintos órganos y sistemas del cuerpo. Entre las patologías orales mas investigadas, tenemos la enfermedad periodontal. Esta ocupa un lugar importante debido a su capacidad de generar una respuesta inflamatoria crónica. Esta condición permite la liberación constante de mediadores proinflamatorios y bacterias hacia el torrente sanguíneo, lo que podría favorecer la formación de placas ateromatosas y aumentar el riesgo de eventos cerebrovasculares e isquémicos. A su vez, factores como la mala higiene oral, el tabaquismo, la diabetes y el estrés pueden aumentar el deterioro, tanto sistémico como bucal. Comprender esta interrelación resulta fundamental para la práctica odontológica, ya que la prevención y el tratamiento oportuno de las enfermedades orales contribuyen no solo al bienestar bucal, sino también a disminuir riesgos sistémicos graves. Promover la salud integral del paciente implica reconocer a la boca como parte esencial del organismo y fomentar la colaboración interdisciplinaria entre profesionales de la salud.