Historia del Diseño de Interiores 2 - Nº 12 - Romanticismo. Restauración francesa. Biedermeier

Durante el siglo XIX, aparecieron tres grandes tendencias, que se reflejaron en el diseño de interiores: el Historicismo, el Romanticismo y el Eclecticismo. Desde el Renacimiento, arquitectos y decoradores han intentado recrear estilos del pasado, principalmente los de Grecia y la Roma clásicas...

Descripción completa

Guardado en:
Detalles Bibliográficos
Autor principal: Altamiranda, Nora Alba
Formato: Working Paper
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad de Belgrano - Fascículos - Carrera de Diseño de Interiores 2014
Materias:
Acceso en línea:http://repositorio.ub.edu.ar/handle/123456789/3153
Aporte de:
Descripción
Sumario:Durante el siglo XIX, aparecieron tres grandes tendencias, que se reflejaron en el diseño de interiores: el Historicismo, el Romanticismo y el Eclecticismo. Desde el Renacimiento, arquitectos y decoradores han intentado recrear estilos del pasado, principalmente los de Grecia y la Roma clásicas. El Barroco y el Neoclásico se basaron en ideas renacentistas, mientras que el Rococó fue el único estilo que las rechazó. Aunque hay algunos ejemplos de estilos no-clásicos revividos antes del siglo XIX, esta reposición histórica se debió a la difusión de las nuevas informaciones, generadas por el espíritu viajero de la época, lo que llevó al interés por estos estilos. Pero, gran parte de la pasión del siglo XIX, por estos estilos “revividos” en la arquitectura y la decoración interior, tuvo su origen en el Neoclasicismo. El deseo de evocar la atmósfera del mundo clásico dio como resultado una visión Romántica. Esta combinación de nostalgia y fantasía, junto con el deseo de copiar estilos anteriores fue una de las fuentes del HISTORICISMO. Resulta difícil diferenciar el término “historicismo”, del término “romanticismo”. El “historicismo” puede definirse como una ACTITUD que invadió todas las artes. La historia medieval, la renacentista, la barroca e incluso la oriental “revivían”, pero cargadas de inexactitudes. El “historicismo” fue el más fiel, trató de recrear los estilos anteriores, mediante la observación, la medición y el estudio detallado de los originales, incluso los arqueológicos. El “romanticismo” utilizó los estilos anteriores para despertar emociones en el espectador, mediante la técnica asociativa, evocando la caballería y las representaciones teatrales, al aire libre del Medioevo, a través del estilo gótico, o la erudición, a través del estilo renacentista. El “eclecticismo” unía elementos de los dos anteriores, adoptando rasgos estilísticos de todos y cada uno de los períodos históricos. Dado que este último ofrecía mayor libertad, obtuvo un apoyo más amplio y fue el causante de las mezclas de estilos y épocas que caracterizaron los interiores domésticos del siglo XIX, a partir de 1830.