Arendt, Kant y los juicios estético-políticos

En la década del ‘60 Hannah Arendt examinó la tercera crítica de Kant —la Crítica del juicio— y creyó que el procedimiento de los juicios estético reflexivos proveía una herramienta fundamental para teorizar sobre nuestras apreciaciones políticas. Las cualidades que garantizan la calidad del juicio...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Goyenechea, Elisa
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Grupo Interuniversitario Postdata 2019
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/7931
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Descripción
Sumario:En la década del ‘60 Hannah Arendt examinó la tercera crítica de Kant —la Crítica del juicio— y creyó que el procedimiento de los juicios estético reflexivos proveía una herramienta fundamental para teorizar sobre nuestras apreciaciones políticas. Las cualidades que garantizan la calidad del juicio son la comunicabilidad, la apelación a priori al sensus communis y la imparcialidad resultante. Hannah Arendt encontró en el juicio estético kantiano el instrumento teórico que habilita a estimar el valor de lo particular sin la necesaria mediación de reglas operativas bajo las cuales subsumir los casos novedosos. El juicio estético, entonces, ofrece el principio a priori por el que se destaca un particular, se le atribuye carácter ejemplar y se lo presenta ante la comunidad juzgante, anticipando el consentimiento y la aprobación. La virtud del juicio consiste en extraer un particular de un grupo o agregado de individuos y elevarlo a la categoría de ejemplo (Arendt 1989). La independencia respecto de conceptos clasificatorios previos da cuenta de la libertad del intérprete frente a opiniones establecidas y con tal estrategia, desea poner de manifiesto algo novedoso ante la comunidad de oyentes...