La herida de la Patria en la propia carne

Vale la pena recordar las invitaciones bíblicas al gozo y al placer. Por ejemplo: Hijo, no te prives de pasarte un buen día (Sir 14, 14). Dios nos provee magníficamente de todo para que los disfrutemos (1 Tim 6, 17). Valoro estos textos, porque me ayudan a ver que Dios nos ama y que le interesa q...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Fernández, Víctor Manuel
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Fundación Criterio 2019
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/7855
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Descripción
Sumario:Vale la pena recordar las invitaciones bíblicas al gozo y al placer. Por ejemplo: Hijo, no te prives de pasarte un buen día (Sir 14, 14). Dios nos provee magníficamente de todo para que los disfrutemos (1 Tim 6, 17). Valoro estos textos, porque me ayudan a ver que Dios nos ama y que le interesa que seamos felices también en esta tierra. Como bien dicen los obispos anglicanos, creemos en la vida después de la muerte, pero también creemos en la vida antes de la muerte. Sin embargo, cada vez descubro mejor que hay que decir la verdad completa, y no sólo una parte. El estado en que hemos dejado a nuestro país nos invita a mirar también el otro lado de la moneda. De hecho, el libro de la Biblia que más invita a gozar de los placeres dice también lo siguiente: Vi el llanto de los oprimidos, sin tener quien los consuele; vi la violencia de sus verdugos, sin tener quien los vengue. Y entonces felicité a los muertos que ya perecieron más que a los que todavía viven (Qoh 4, 1-2).