No he venido a traer la paz sino la espada : la verdad entera
Cuando reflexionamos acerca del perdón, la paz y la concordia social, nos encontramos con un texto evangélico que nos sorprende: "No piensen que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer la paz sino la espada. Sí, he venido a enfrentar al hombre con su padre, a la hija con su madr...
Guardado en:
| Autor principal: | |
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| Formato: | Artículo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Acción Católica Argentina
2019
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/7818 |
| Aporte de: |
| Sumario: | Cuando reflexionamos acerca del perdón, la paz y la concordia social, nos encontramos con un texto evangélico que nos sorprende: "No piensen que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer la paz sino la espada. Sí, he venido a enfrentar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra, y cada uno tendrá como enemigos a los que conviven con él". (Mt 10,34-36). ¿Se trata de una justificación de la violencia, de la intolerancia, del conflicto social? Para dar una respuesta, nos detendremos en primer lugar a analizar este texto bíblico y luego trataremos de explicitar algunas de sus resonancias para nuestra vida. |
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