Santa Hildegarda de Bingen : ¿por qué “Doctora de la Iglesia”?: responden Bernardo de Claraval y Eugenio III

Resumen: Las cartas de Bernardo abad de Claraval y del papa Eugenio III dirigidas a Hildegarda de Bingen pueden ser leídas como un díptico que responde a la pregunta: ¿por qué “Doctora de la Iglesia”? La primera, ciertamente breve, pero muy sustanciosa, iluminada por el Espíritu Santo y fundada en l...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Gómez, Pedro Edmundo
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Católica Argentina. Facultad de Teología 2019
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/6841
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Descripción
Sumario:Resumen: Las cartas de Bernardo abad de Claraval y del papa Eugenio III dirigidas a Hildegarda de Bingen pueden ser leídas como un díptico que responde a la pregunta: ¿por qué “Doctora de la Iglesia”? La primera, ciertamente breve, pero muy sustanciosa, iluminada por el Espíritu Santo y fundada en la Palabra de Dios, en la que la tranquiliza y anima, afirma que la unción del Espíritu Santo, la devoción-adoración para con Dios, la humildad para consigo mismo y la caridad para con los demás, son los requisitos subjetivos necesarios para ser un teólogo monástico. En la segunda, confirmación eclesial del carisma y la misión de la abadesa, encontramos las claves objetivas: cristológico- pascual, eclesial-esponsal, pneumático-metodológica y monacal, junto con algunas dimensiones e instrumentos necesarios para ser una “auténtica maestra en teología”.