Apuntes para una antropología hildegardiana

Conocí a Mons. Guillermo Blanco como alumna suya primero: maestro inigualable por su sabiduría vertida con orden, claridad, paternal paciencia y suave humor; luego fui profesora en la Facultad de Filosofía —posteriormente Filosofía y Letras— que con tanta prudencia y profunda humanidad gobernó duran...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Fraboschi, Azucena Adelina
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras 2019
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/4804
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Descripción
Sumario:Conocí a Mons. Guillermo Blanco como alumna suya primero: maestro inigualable por su sabiduría vertida con orden, claridad, paternal paciencia y suave humor; luego fui profesora en la Facultad de Filosofía —posteriormente Filosofía y Letras— que con tanta prudencia y profunda humanidad gobernó durante muchos años. Tiempo después me convocó para colaborar con él en la edición de su Curso de Antropología Filosófica. Y de allí en más, continué recibiendo su generosa amistad, su bondadoso apoyo en situaciones difíciles, su opinión y consejo en cuanto a mis trabajos y su alegría ante los logros, brindándose siempre con sus palabras y sus silencios…