Amurados : el tango y su poética del abandono

La crítica ha consagrado “Mi noche triste” (1917), de Pascual Contursi, el primer tango canción de la historia. Dicha composición, consistente el efusivo lamento de un hombre al ser abandonado por una mujer, introduce el tono que, en adelante, atravesará transversalmente la letrística tanguera. Jose...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Dalbosco, Dulce María
Otros Autores: Universidad Católica Argentina (Buenos Aires). Facultad de Filosofía y Letras
Formato: Parte de libro
Lenguaje:Español
Publicado: 2019
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/3734
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Descripción
Sumario:La crítica ha consagrado “Mi noche triste” (1917), de Pascual Contursi, el primer tango canción de la historia. Dicha composición, consistente el efusivo lamento de un hombre al ser abandonado por una mujer, introduce el tono que, en adelante, atravesará transversalmente la letrística tanguera. Josefina Ludmer postula que el tono de lamento del tango halla su antecedente en el género gauchesco. En efecto, ella reconoce dos tonos centrales en este, provenientes de la voz oída, que son el desafío y el lamento. De acuerdo con ella, estos abren respectivamente dos tradiciones: las que conformaron la milonga y el tango (121). De este modo, “Mi noche triste” no solo inaugura el tango canción sino que también introduce uno de los motivos centrales del género: el del hombre abandonado o amurado1 por una mujer. El propio autor lo desarrolló en muchas de sus otras letras: “De vuelta al bulín,” “Ivette”, “La cumparsita (Si supieras)”,“Pobre corazón mío”, “¡Qué querés con esa cara!”, en las cuales asienta las bases del amuro y propone un modelo discursivo para tal motivo. Así, Contursi afianza tanto los tópicos acuñados en “Mi noche triste” para la construcción de aquel, como también las claves discursivas y pragmáticas sobre las que se sustentará la enunciación en los tangos sobre amurados...