Economía y doctrina conciliar : la Pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual a veinte años del Concilio

Resumen: 1. Introducción El 7 de diciembre de 1965, es decir hace exactamente veintiún años, Pablo VI promulgaba la Constitución Pastoral Gaudium et Spes (G. S.), que como dice el texto pontificio "todas y cada una de las cosas que se incluyen en la Constitución han obtenido el beneplácito...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Videla, Ludovico
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Pontificia Universidad Católica Argentina. Centro de Estudios de la Sociedad Industrial 2022
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/13692
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Sumario:Resumen: 1. Introducción El 7 de diciembre de 1965, es decir hace exactamente veintiún años, Pablo VI promulgaba la Constitución Pastoral Gaudium et Spes (G. S.), que como dice el texto pontificio "todas y cada una de las cosas que se incluyen en la Constitución han obtenido el beneplácito de los padres del sacrosanto Concilio". (1) Es que propiamente la (G. S.) es de los documentos conciliares el que refleja tal vez con mayor exactitud el espíritu del Concilio : espíritu de renovación, que cambia la actitud y el lenguaje para que "el depósito de la doctrina cristiana sea custodiado y enseñado en forma cada vez más eficaz". (2) Las dos décadas transcurridas han sido particularmente intensas en acontecimientos políticos, sociales y económicos, signos de los tiempos, frente a los cuales la Iglesia ha ejercido su misión de discernimiento e interpretación a la luz del Evangelio, fruto de lo cual hemos conocido encíclicas de la trascendencia de la "Populorum Progressio" de Pablo VI o su carta "Octogesima adveniens" y la más reciente "Laboreen excercens" de Juan Pablo II. Pero este período del post-concilio ha sido también ocasión para el surgimiento de una reflexión teológica, que exagerando o disminuyendo ciertas tesis de la doctrina social ha dado lugar a grandes abusos en el plano teórico, que en ciertos casos han tenido graves repercusiones políticas. Nada más oportuno entonces en este aniversario que reflexionar sobre la (G. S.) tratando de recrear en esta breve exposición el verdadero espíritu que la animó; en particular nos parece de significación rescatar los puntos esenciales del capítulo sobre la vida económico social, tanto por la trascendencia del tema desde el punto de vista cristiano, como también por la gran expectativa que lo económico crea en la vida secular, lo que exige respuestas apropiadas desde el campo católico.