Tomás de Aquino y el modo “político” de gobernar. A Marycel Donadío de Gandolfi, in memoriam
En primer lugar, y antes de entrar al desarrollo del tema elegido, se precisarán algunos aspectos generales, metodológicos, temáticos y bibliográficos que pueden esclarecer al lector el modo de abordaje, el método y la finalidad de este trabajo. En primer lugar, parece oportuno preguntarse: ¿por...
Guardado en:
| Autor principal: | |
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| Formato: | Artículo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras
2022
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/13426 |
| Aporte de: |
| Sumario: | En primer lugar, y antes de entrar al desarrollo del tema elegido,
se precisarán algunos aspectos generales, metodológicos, temáticos
y bibliográficos que pueden esclarecer al lector el modo de abordaje,
el método y la finalidad de este trabajo. En primer lugar, parece
oportuno preguntarse: ¿por qué recurrir una vez más a Tomás de
Aquino, filósofo y teólogo característico de la Edad Media, en
especial en un área del pensamiento que frecuentó tan poco y
pareciera que con escaso interés? La respuesta a esta cuestión ha sido
dada por el autor de estas líneas en otros lugares, pero no está de más
reiterarla sintéticamente aquí. Esta respuesta puede formularse así:
de un estudio desinteresado de la historia del pensamiento occidental
surge que, en la gran mayoría de los casos, quienes cultivan de modo
medianamente riguroso la filosofía, y en especial la filosofía práctica,
lo hacen en el contexto y con los métodos y supuestos propios de
alguna tradición de pensamiento. En otras palabras, en filosofía
nadie comienza a pensar desde cero, sino a partir de los problemas y
respuestas que otros autores han planteado e intentado responder, en
especial de aquellos que han dado origen a una estirpe o escuela
filosófica; esta estirpe requiere, para ser tal, que se la continúe, se la
defienda, se la corrija y se la desarrolle, dando vida de este modo a
lo que Giuseppe Abbà denomina una “tradición de investigación”...
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