El personalismo de Santo Tomás

Resumen: 1. El problema de la persona La filosofía moderna, aunque pueda parecer extraño, en general, no se ha ocupado del tema de la persona. No se ha procurado esclarecer su esencia, ni explicar su gran dignidad. Igual que la antigua, no ha sido insensible a la problemática, del hombre, inclus...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Forment Giralt, Eudaldo
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras 2021
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/13204
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Sumario:Resumen: 1. El problema de la persona La filosofía moderna, aunque pueda parecer extraño, en general, no se ha ocupado del tema de la persona. No se ha procurado esclarecer su esencia, ni explicar su gran dignidad. Igual que la antigua, no ha sido insensible a la problemática, del hombre, incluso a veces se ha vislumbrado algo de su valor, pero, en cambio, casi siempre se ha silenciado su dimensión personal. Unicamente el personalismo contemporánea, queriendo entroncar con, toda la tradición filosófica cristiana, y hasta teológica, parece considerar al hombre como persona y exaltar su valía sobre todos los demás entes, que son, por tanto, impersonales. Bajo esta denominación de "personalismo" se nombra a posiciones muy diversas, de tal manera que se habla de "personalismos" o de "corrientes personalistas".1 Todas ellas, sin embargo, tienen como denominador común la afirmación de la preeminencia de la persona sobre todo lo demás. Alrededor de los años treinta, Emmanuel Mounier, el personalista más conocido y que consiguió que esta posición tuviese un auge notable, manifestaba que : "Llamamos personalismo a toda doctrina y a toda civilización que a.firma el primado de la persona humana sobre las necesidades materiales y sobre los mecanismos colectivos que sustentan su desarrollo".2 Sin embargo, añadía que la persona, por no ser una "cosa", una substancia, es indefinible. Según los personalistas, ni la ciencia, ni la filosofía, pueden comprender a la persona, porque no es ni puede ser un objeto, como las otras realidades.3 Unicamente es posible describirla como un principio de imprevisibilidad, ya que lo que la constituye formalmente es la libertad de elección.