Juan De Jesús María O. C. D. Calagurritano, Teología mística. Presentación del Cardenal Anastasio Ballestrero. Introducción del P Giovanni Strina O. C. D. Traducción al español de Juan Montero Aparicio O. C. D. y Román Llamas O. C. D. Éditions Soumillion. Bruxelles 1994. XIV + 238 páginas

Resumen: Bajo la dirección del Padre Strina, las Éditions Soumillion han encarado la difusión en lenguas modernas de diversas obras de Juan de Jesús María, entre las cuales, ciertamente, la Theologia mystica es la más importante de todas. Merced a este esfuerzo editorial, ya han aparecido las ver...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Sacchi, Mario Enrique
Formato: Reseña libro
Lenguaje:Español
Publicado: Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras 2021
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/12942
Aporte de:
Descripción
Sumario:Resumen: Bajo la dirección del Padre Strina, las Éditions Soumillion han encarado la difusión en lenguas modernas de diversas obras de Juan de Jesús María, entre las cuales, ciertamente, la Theologia mystica es la más importante de todas. Merced a este esfuerzo editorial, ya han aparecido las versiones italiana y francesa del aludido tratado, aparte de las traducciones de otros escritos del maestro riojano. Ésta que ahora nos ocupa está llamada a suministrar a los lectores de habla hispana un texto de rigurosa fidelidad al original latino que el Padre Strina ha editado en forma crítica. La traducción de los Padres Montero Aparicio y Llamas no sacrifica la elegancia ni el genio del idioma español en nombre de aquella fidelidad, lo cual, bueno es resaltarlo, cuenta con el amparo de la sencilla prosa latina redactada por un autor cuyas piezas no ofrecen mayores inconvenientes para su inteligencia desde el punto de vista literario; un dato común, si se quiere, a casi todos los teólogos, filósofos y escritores espirituales que vivieron en España durante el Siglo de Oro y de las primeras décadas del posterior. Lamentablemente, a diferencia de San Juan de la Cruz y de Santa Teresa de Jesús, nuestro autor todavía no ha merecido una consideración siquiera medianamente deferente de parte de los estudiosos de la literatura española de aquel período de la historia.