La causalidad humana en la filosofía de la historia de Giambattista Vico

Resumen: La lectura de Vico es difícil. Se mezclan en su obra intuiciones diversas tomadas de fuentes heterogéneas y elaboradas en su meditación; algunas en apariencia contradictorias, repetidas abundantemente con tales variantes que más que facilitar a veces parecen oscurecer la comprensión. No...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Franck, Juan F.
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras 2021
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/12670
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Descripción
Sumario:Resumen: La lectura de Vico es difícil. Se mezclan en su obra intuiciones diversas tomadas de fuentes heterogéneas y elaboradas en su meditación; algunas en apariencia contradictorias, repetidas abundantemente con tales variantes que más que facilitar a veces parecen oscurecer la comprensión. No siempre señala Vico explícitamente sus fuentes, aunque las tiene con seguridad. El recurso a ellas podrá ayudar a aclarar el sentido de algunas expresiones suyas y corregir así algunas interpretaciones parciales o erróneas de su complejo pensamiento. La oscuridad de algunas expresiones no deben ocultar las importantísimas intuiciones presentes en su obra. Tampoco la aparente dificultad en conciliarlas obliga a abandonar su teoría de la historia como un conjunto poco armónico de ideas en el fondo contradictorias. Es preciso a veces saltar más allá de la literalidad de sus afirmaciones para alcanzar la unidad viva del pensamiento del filósofo. En el napolitano confluyen múltiples escuelas filosóficas, con las cuales elabora una síntesis no ecléctica que pone al servicio de la intelección de la historia. No ecléctica por dos razones: una es que esas filosofías (platonismo, agustinismo, escolástica, etc.), aun profundizando distintos aspectos según su orientación particular, comparten un fondo especulativo común: la trascendencia divina, la libertad humana, la espiritualidad e inmortalidad del alma. La segunda es que no teme Vico criticar a aquéllos en quienes se apoya o de quienes toma su inspiración: Platón, Bacon, Grocio, Descartes, Malebranche, etc.