La relación entre lenguaje y pensamiento en el sistema hegeliano
La gnoseología griega distinguió y contrapuso dos modos específicamente diferentes de conocimiento de la realidad: el conocimiento sensible y el conocimiento intelectual, los sentidos y la razón. La tradición empirista, en cambio, intentó siempre reducir este último modo a aquél. El concepto abstr...
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| Autor principal: | |
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| Formato: | Parte de libro |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Universidad Nacional Autónoma de México. Facultad de Filosofía y Letras
2021
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/12453 |
| Aporte de: |
| Sumario: | La gnoseología griega distinguió y contrapuso dos modos específicamente diferentes de conocimiento de la realidad: el conocimiento sensible y el conocimiento intelectual, los sentidos y la razón. La tradición
empirista, en cambio, intentó siempre reducir este último modo a aquél.
El concepto abstracto, antes la línea divisoria entre ambas formas de
conocimiento, fue interpretado por ello como una suerte de imagen
sensible difusa; en contrapartida, el empirismo consideró a la sensación no sólo como la fuente exclusiva de todo conocimiento —esto lo
había hecho ya Aristóteles—, sino también, tendencialmente, como la
única verdadera forma de conocer. A diferencia de estas dos tradiciones,
Hegel distingue además de la sensación —a la que concibe como dos
momentos complementarios: “sentimiento” (Gefühl)1
e “intuición”
(Anschauung).— y del conocimiento por medio de conceptos abstractos
—al que denomina genéricamente “representación” (Vorstellung)—
una tercera forma teórica, a saber: el “pensar” (Denken).4
La correcta comprensión del sentido que tiene esta tercera forma de conocer en
el sistema hegeliano resulta tanto más importante cuanto que, según
Hegel, ella supera y asume en sí a las dos anteriores y es con ello la
única forma legítima en que el espíritu humano conoce y debe conocer
la realidad.
Hegel define el pensar como la unidad de los dos polos que conforman la relación de conocimiento, es decir, como la unidad del objeto
y el sujeto.5
Ahora bien, ¿no es el objeto exterior dado a la intuición
después de todo siempre diferente del contenido de la representación abstracta del sujeto? Si “pensar” no es sólo una forma más de
representar a la que Hegel le atribuye, por las razones que fueren, una
propiedad nueva y especial, ¿a qué actividad concreta y reconocible de
la inteligencia humana se refiere propiamente? Nuestro trabajo tiene
por objeto responder a esta pregunta analizando la función específica que Hegel le atribuye al lenguaje en relación con el pensar, toda vez
que en la progresiva elevación del sujeto cognoscente a la actividad de
pensar y comprender la realidad, el lenguaje ocupa en la concepción
hegeliana un lugar decisivo y fundamental... |
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