La templanza en Josef Pieper y Santo Tomás

En "Las Virtudes fundamentales"' Josef Pieper introduce el tema diciendo que hoy en día se ha perdido la conciencia de que la moral es "sobre todo y ante todo, doctrina sobre el hombre"' y que "la virtud es, como dice Santo Tomás, ultimum potentiae, lo máximo a q...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Seligmann, Zelmira
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras 2021
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/12338
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Descripción
Sumario:En "Las Virtudes fundamentales"' Josef Pieper introduce el tema diciendo que hoy en día se ha perdido la conciencia de que la moral es "sobre todo y ante todo, doctrina sobre el hombre"' y que "la virtud es, como dice Santo Tomás, ultimum potentiae, lo máximo a que puede aspirar el hombre, o sea, la realización de las posibilidades humanas en el aspecto natural y sobrenatural'. La templanza, es "uno de los cuatro goznes sobre los que se mueve la puerta que conduce a la Vida" nos dice Pieper refiriéndose a que es una virtud cardinal. El significado del término temperantia implica "discreción ordenadora" y temperare es "hacer un todo armónico de una serie de componentes dispares'. La finalidad de la templanza es poner orden en el interior del hombre, en su propio yo. Como toda virtud consiste en conformarse a las exigencias de la razón, por ser el bien propio del hombre, por eso la templanza refrena el apetito de los placeres que alejan de la regla de la razón y la ley divina'. Las consecuencias más inmediatas son: la integridad, la tranquilidad del alma, una especial belleza y la honestidad. La templanza que es moderadora de los movimientos inferiores, se fija preferentemente en las pasiones que tienden al bien sensible, a los deseos y placeres del sentido del tacto...