Extranjeros en el museo : una reflexión sobre la recepción de la obra de arte
Resumen: Es un lugar común pensar la recepción estética como hospitalidad. La obra de arte es un extranjero, en tanto que trae una novedad extraña a nuestra cotidianidad, que toca nuestra puerta y nosotros deberíamos —¿deberíamos?— hospedarla. Nosotros, en el museo, ¿somos huéspedes o extranjero...
Guardado en:
| Autor principal: | |
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| Formato: | Artículo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras
2021
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/12082 |
| Aporte de: |
| Sumario: | Resumen: Es un lugar común pensar la recepción estética como
hospitalidad. La obra de arte es un extranjero, en tanto que trae una novedad
extraña a nuestra cotidianidad, que toca nuestra puerta y nosotros
deberíamos —¿deberíamos?— hospedarla. Nosotros, en el museo, ¿somos
huéspedes o extranjeros? ¿Nos comportamos en la experiencia estética
como huéspedes? Para George Steiner la obra es una “presencia” del otro y
la experiencia estética debe entenderse como un encuentro de libertades. Si
la recepción estética es un encuentro, esto supondrá una ética de la
recepción. La obra es una donación libre que se postra ante la libertad del
espectador, de la aceptación o el rechazo y por eso es indispensable ser
hospitalarios con la misma. A diferencia de Steiner, sostengo que la
experiencia estética no tiene que ver con acoger a otra perspectiva u a otra
libertad, sino que tiene que ver con abrirse a la experiencia de sentirse
extranjero, de sentirse otro, la experiencia de que otro, la obra, refigure el
mundo que me es familiar y cómodo. |
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